El anuncio fue todo una sorpresa para el país, pero la Casa Real sueca aseguraba que se trataba de una decisión meditada y aprobada por todos los miembros de la familia Bernadotte. El rey Carlos Gustavo informaba el pasado mes de octubre a través de un comunicado oficial que los hijos de Magdalena y Carlos Felipe dejaban de ser Altezas Reales, por lo que no se espera que en el futuro asuman los deberes que le corresponden al jefe de Estado.

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La razón de este cambio era muy sencilla. El monarca decidía privar (o librar) de los derechos y deberes reales a cinco de sus nietos: los príncipes Alexander, Gabriel, Leonore, Nicolás y Adrienne, quienes "sí seguirán siendo miembros de la Familia Real y continuarán usando los títulos de duque y duquesa otorgados por Su Majestad el Rey". De esta forma, Suecia se suma a la tendencia de ir reduciendo miembros ligados a las obligaciones de Palacio, ya que antes de la decisión eran 15 los miembros que formaban parte de la Casa Real.

Familia Real Suecia
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Tanto el príncipe Carlos Felipe como su hermana Magdalenamostraron su apoyo con unas declaraciones en las que veían muy positivo para sus hijos este inesperado cambio. La razón resultó ser muy práctica: al no recibir dinero de los contribuyentes, los pequeños podrán labrarse el futuro que deseen y así la Casa Real se puede ahorrar su manutención. Aún así, los pequeños príncipes no pierden su puesto en la línea de sucesión.

Ahora Carlos Gustavo de Suecia ha querido pronunciarse y recordar a toda la población el por qué de su decisión: "A principios de año tomé la decisión de definir lo que se conoce como la Casa Real. La decisión era la de aclarar qué miembros de la Familia Real actuarán como representantes oficiales de Suecia en el futuro. Para mí, es una forma de acotar cuáles son las expectativas. Espero que la decisión sea útil cuando mis nietos tengan que labrar su propio futuro. Pero para ese día queda mucho".

Carlos Gustavo de Suecia
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Apoyando a la princesa heredera están el príncipe Daniel, y sus dos hijos, Estelle y Oscar -de siete y tres años, respectivamente-, que sí conservan su estatus y seguirán formando parte de la Familia Real. Una decisión lógica puesto que en el futuro, se espera que Estelle llegue al trono.