Ella es el miembro del clan Grimaldi que más desapercibido ha pasado siempre. Quizá por ser la más pequeña de la familia, quizá por su carácter más introvertido, Alexandra de Hannover es la gran desconocida de Mónaco, siempre a la sombra de la popularidad de su hermana mayor Carlota, y bajo la impecable protección de su madre, la princesa Carolina.

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Sin embargo, parece que las cosas comienzan a cambiar en la familia Grimaldi. La pequeña Alexandra se ha convertido este mes en la protagonista de la revista española Telva, a la que ha concedido una entrevista en la que da paso a que podamos conocerla más de cerca. En el reportaje se muestra a una Alexandra muy chic, que luce varios modelos de la casa Dior y con un con un maquillaje de lo más sofisticado.

Alexandra de Hannover
Telva España

La imagen de portada habla por sí sola de la belleza de la hija menor de Carolina de Mónaco, con unos intensos ojos azules que bien recuerdan a los de su madre. En sus páginas, la joven se sincera sobre sus tres grandes pasiones.

Primero está la Literatura. "Me encanta leer", confiesa, y por ello está estudiando Ciencias Políticas y Filosofía en la Universidad de Nueva York. "Pero más con el deseo de nutrirme intelectualmente que con una visión laboral", aclara con respecto a su elección. Entre sus libros favoritos menciona El guardián entre el centeno

Alexandra de Hannover
Gtres

La única hija de Ernesto Augusto de Hannover también adora el patinaje artístico, un disciplina en la que se estrenó a los diez años y que la ayudó a tener una gran autoexigencia, razón por la que tuvo que abandonar la rama "profesional" de este deporte, asegura que continúa manteniendo un gran espíritu deportivo: "Admiro esa mezcla que tiene de componente artístico y de disciplina atlética. Su nivel de exigencia. Tenía, por supuesto, que aparecer cada día en los entrenamientos, pero había algo mejor; saber que nadie podía hacerlo por mí. Al deporte le da igual quién seas o de dónde procedas. Debes esforzarte igual que los demás".

Siguiendo los pasos de Carlota Casiragui, también se decanta por el mundo hípico, sin embargo, su pasión no ha llegado a los niveles competitivos que alcanzó su hermana mayor.