María José Campanario, tras pasar un bache de salud hace unos meses, ha vuelto a retomar las riendas de su vida. La esposa de Jesús Janeiro ha iniciado el nuevo curso en Lloret de Mar, donde las cámaras de ‘Viva la vida’ la han localizado. Durante 'Sálvame' se habló largo y tendido sobre ello, pero Belén Esteban, antes de hacer algo que iba a disgustar a su hija Andrea Janeiro, prefirió mantenerse al margen.

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En la localidad de la Costa Brava María José Campanario ha encontrado la tranquilidad, aunque su domicilio familiar sigue estando en Cádiz. Trabaja y se forma en Lloret de Mar, aunque no vive allí, sino en una localidad colindante, en Calella. Un tema de lo más jugoso para el programa, pero Belén Esteban, siempre fiel a sus principios, no quiso traicionar a Andrea.

“Colaboro con todo, pero como comprenderéis me cuesta callarme y me tengo que callar, no quiero estar para que me puedan calentar porque me conozco, me encienden la mecha y soy las fallas de Valencia”, reconoció la colaboradora de televisión.

"Yo no hablo nada. Si yo dije a alguien que no iba a hablar esta persona es más importante que todos los que hay aquí, con todos los respetos", dijo refiriéndose claramente a su hija.

Entonces pensó, por el bien de su hija, que su sitio no estaba dentro de ese plató en ese momento, sino lejos de esos comentarios que podrían herir a Andrea. Se marchó de plató y una vez más demostró que era fiel a sus principios.