Si bien Amaia Romero alcanzó la victoria el 6 de febrero de 2018, todo el mundo coincide en que ganó 'OT 2017' tal día como hoy, después de dejar a la audiencia sin aliento con su versión de 'Shake it out', el éxito de Florence + The Machine. La joven artista cumplía años ese mismo día, dentro de la Academia y llamada a ser un fenómeno global, teniendo en cuenta que su impacto no solo ha sido musical.

Este 3 de enero es el cumpleaños de Amaia, que estrena sus 20 años y entra en una nueva década, haciendo realidad todo a lo que aspiraba y habiendo vivido experiencias felices y amargas, pero sobre todo intensas. Con una forma de ser desenfadada y risueña que enamoró al público desde que entonó los primeros versos de 'Starman', a Amaia le ha tocado aprender a marchas forzadas las lecciones más duras de la vida, entre ellas, los sinsabores de una ruptura amorosa y la parte más ingrata de la fama.

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En este último año y medio, las cosas han tomado una velocidad asombrosa en su vida, sin apenas tiempo para digerirlas y pensar sobre ellas. Lejos del amparo de la academia dirigida por Noemí Galera, ha intentando mantenerse genuina y fiel a sí misma, a pesar del abrumador revuelo e interés que ha despertado.

La joven artista no solo ha significado una bocanada de aire fresco en el mundo de la música, con su gran voz y su personalidad arrolladora; sino que se ha convertido en icono de moda y símbolo feminista gracias a gestos reivindicativos, revestidos de naturalidad y sencillez.

Después de 'OT' ha tenido que lidiar con dos pruebas fundamentales que se retroalimentaban: su carrera profesional y su vida personal. La primera, sin contar su participación en Eurovisión, se ha cocinado a fuego lento, pero paso seguro. Los primeros trabajos y éxitos de sus compañeros se iban publicando, pero en un inteligente movimiento, ha dejado que se la desvincule poco a poco de 'OT' para preparar su camino como una artista con nombre y carácter propios.

En el terreno personal, se encontraba con la misma dicotomía que el resto de sus compañeros, con una problemática añadida: que la fama no afectara a su vida y a sus relaciones antes de OT, y comprobar su efecto sobre su historia de amor con Alfred. Amaia cuenta con una familia y un círculo de amistades íntimas que le ha hablado claro y le ha abierto los ojos. "He estado un poco gilipollas, se me subió a la cabeza y fue mi hermano quien me lo dijo", declaraba en Jenesaispop tras el lanzamiento de 'Un nuevo lugar', su primer tema propio.

El mayor y peor impacto lo absorbía su relación con Alfred, de cuya desintegración fuimos testigos. Su amor no soportaba los caminos que sus ambiciones e intereses marcaban los pasos que han dado fuera de 'OT'.

La suya ha sido una ruptura que casi se ha solapado con su nueva ilusión: Diego Ibáñez, cantante de Carolina Durante. A pesar de que la ruptura con Alfred ha marcado las semanas previas a sus recién estrenados veinte años, lo que está viviendo Amaia ha sido una auténtica transformación. Una mutación que no cesa y que volverá a revolucionarlo todo como su interpretación de 'Love on the brain', pero esta vez con sus propio disco, sus propias canciones, sus propias historias.