Primero fueron Amaia y Alfred y hoy les ha tocado el turno de pasar un divertido rato en 'El Hormiguero' a Aitana y Ana Guerra, o como las han bautizado las redes sociales 'Aitana War'. Aunque ambas ya habían pasado por el plató de 'Viva la vida' con Toñi Moreno, lo cierto es que Pablo Motos no había tenido todavía la oportunidad de hablar con ellas. ¡Hasta hoy! Guapas, radiantes y muy simpáticas, Aitana y Ana lo han dado todo. ¡No esperábamos menos!

Eso sí, el momento más divertido de la noche ha llegado con una metedura de pata de Pablo que nos ha hecho reír bastante. Tras la vuelta de uno de los bloques de publicidad, Pablo decía: "Pues aquí estamos con Ana y Amaia". ¡No! ¡Que se llama Aitana! Menos mal que la cantante se lo ha tomado con muchísimo sentido del humor y, ya que estaban, le han mandado un beso a la ganadora de 'Operación Triunfo'.

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Nada de preguntas personales

Lo cierto es que las vidas sentimentales de ambas son muy discutidas en redes sociales. Sobre todo la de Aitana, ya que su amistad con Cepeda es carne de cañón para los seguidores de uno y de otro. De hecho, la presión que existe en Twitter para que ambos inicien una relación romántica ha hecho que la joven pida respeto en multitud de ocasiones para su novio, Vicente. Quizá por eso, en cada salida pública profesional que realiza Aitana se prohíben de manera expresa las preguntas personales. Fue durante su presentación oficial como nueva imagen de Stradivarius cuando la consigna a los periodistas allí congregados fue clara: Nada de cuestiones sobre su vida personal.

Ana Guerra Aitana el Hormiguero

Sin embargo, cuando le preguntaron por sus planes de mudarse a Madrid para continuar con su carrera musical, la joven aseguró que es algo que se está planteando pero confesó que Vicente no iría con ella. Unas palabras que algunos interpretaron como claves de un distanciamiento, aunque Aitana paró ahí y no dio más explicaciones.

Una cosa está clara. Conforme la popularidad de los triunfitos aumenta, las preguntas sobre vida sentimental comienzan a ser vistas con malos ojos por sus representantes. Cosas de la fama.