Taylor Kinney: actor, modelo, aficionado a las fiestas...

¿Quién es el novio de Lady Gaga?

¿Y tú qué opinas?

Lady Gaga
Gtres

21 de octubre de 2014, 12:20

Ser el novio de una superestrella del pop no debe ser fácil. Asistir a conciertos, aprenderse las letras de las canciones, tener que opinar -con mucho cuidado- sobre los giros de su carrera, acudir a alfombras rojas pero sin tener la desfachatez de quitarle protagonismo y luchar contra el fantasma de los celos por los miles de fans que estarían encantados de convertirse en el nuevo novio de la estrella. Con tanto estrés resulta comprensible la dificultad de las reinas del pop para encontrar una pareja estable. Aunque, claro, no todo son obstáculos. Ser novio de una cantante mundialmente famosa también tiene sus ventajas. Desde encontrar sitio en cualquier restaurante hasta ganarse un sobresueldo contando intimidades, un mundo al que los mortales no podemos acceder. Pero, ¿qué ocurre cuando la novia en cuestión es Lady Gaga? Ahí las cosas son diferentes.

 

Una cosa es ser novio de Katy Perry, de Rihanna o de la mismísima Madonna, estrellas multinacionales pero con una apariencia -más o menos- normal, pero Lady Gaga es otro cantar. Acudir con ella a un evento es sufrir un retraso de varias horas mientras decide el estilismo y se carda la peluca, tratar de no parecer enano al lado de sus quince centímetros de tacón y caer en el riesgo de ensuciarse si le da por llevar un vestido de carne o por vomitar en el escenario. Además, la cantante no se caracteriza por ser una persona serena, sencilla y hogareña. En el mundo de Gaga, más es más, y el novio tiene que estar a la altura. Aun así, la chica ha tenido suerte. ¿Ustedes se atreverían a lidiar con las manías de la cantante? Pues el actor Taylor Kinney, sí. Y no crean que es un hombre al estilo Marilyn Manson -que es lo primero que se nos viene a la cabeza si pensamos en una versión masculina de Lady Gaga-. Nada de eso. Kinney es alto, rubio, fuerte y tremendamente guapo.

 

La feliz pareja se conoció en 2011, cuando Kinney fue elegido para rodar el videoclip del tema 'You and I'. No sabemos si fue por las escenas conjuntas con muy poca ropa, o por ver a Gaga travestida de chico -seguro que fue por lo primero-, pero el actor cayó rendido a los pies de la cantante. Al poco tiempo, ya se les pudo ver juntos, paseando su amor ante el mundo y sin acobardarse demasiado por los estilismos de Gaga. Por aquella época, Kinney era un actor en ciernes, conocido principalmente por haber aparecido en algunas series como 'Bones', 'CSI: Nueva York' o 'Crónicas vampíricas', pero que todavía no había tenido su gran oportunidad. Para sobrevivir, el joven combinaba sus apariciones en televisión con trabajos como modelo -las cualidades son evidentes- y pequeños papeles en algunas películas. Pero el efecto Gaga fue el impulso que necesitaba. ¿Cómo se explica sino que Kinney consiguiera al poco tiempo un protagonista en la serie 'Chicago Fire' y un papel en la oscarizada 'La noche más oscura'? ¡Si es que Lady Gaga da suerte!

 

Su historia de amor empezó poco a poco, con alguna cita, salir a cenar, un paseo, todo lo que puede permitirse una estrella con giras internacionales, pero con el tiempo se han convertido en una de las parejas más consolidadas y peculiares del show business. Tanto es así que, como comentamos hace poco en Lecturas.com, la cantante y el actor celebraron una cena de compromiso en el restaurante que regenta el padre de la cantante en Nueva York. Nada lujoso ni con demasiada organización, ya que la pareja tiene la agenda tan repleta que no puede perder ni un minuto en detalles. Eso sí, amor no les sobra. Ahí donde les ven, tanto Gaga como Kinney están enamoradísimos. De hecho, ella ha confesado que es el primer novio que tiene que llora escuchándola cantar. Imaginamos que será cuando entona baladas, porque con 'Applause' o 'Bad romance' lo vemos difícil.

 

La cantante también ha comentado que su pareja la apoya en todo lo que hace y que permanece completamente ajeno a todo su proceso creativo. “Me conoce como la chica italoamericana que mi padre y mi madre vieron nacer”, ha declarado. Desde luego, como todo esto sea verdad, más vale que la cantante no baje la guardia, ya que hombres así no se encuentran todos los días. No obstante, no crean que todo es tan perfecto en casa de los Kinney. Al parece, el actor es un gran aficionado a las fiestas y si hay alcohol de por medio, mejor -en 2002, fue arrestado en Virginia por ir demasiado borracho por la calle-. Pero, además de la noche, parece que también le gustan demasiado las mujeres. Una de sus ex novias, Brittany Sackett, declaró que el actor le había sido infiel con la propia Gaga. “Descubrí que me estaba engañando cuando le vi con ella. Creo que es una destroza hogares”, comentó Sackett. Infidelidades, detenciones, excesos, ¿es esa la vida que le espera a Lady Gaga? Confiemos en que todo haya sido fruto de un descuido temporal, de una época salvaje, y que la cantante haya conseguido llevarle por el buen camino. Desde luego, buena pareja hacen. A ver cuánto duran.