Qué duro es independizarse

¡Horror! Anna Ferrer Padilla se topa con los problemas de la vida adulta

La joven lleva una semana fuera de casa y ya ha tenido su primer ‘tropiezo’

Paz Padilla
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Anna Ferrer. Anna Ferrer nos presenta a su némesis: la lavadora

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Anna Ferrer 4. Aventura doméstica

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anna ferrer 1. ¡Toca remangarse!

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Anna Ferrer Padilla. Las lavadoras, su némesis

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Anna Ferrer 2. En serio, esto no es un patuco

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Anna Ferrer 1. Anna pensando qué próximo electrodoméstico la tomará con ella

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Anna Ferrer 3. Tenemos malas noticias para ti, Paz

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anna ferrer padilla. ¡Toca ir de compras, Paz!

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Anna Ferrer

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9 de octubre de 2017, 17:17

A veces, los ‘enemigos’ de la vida diaria resultan los peores. Poner una simple lavadora se puede convertir en una intrincadísima situación que no hace más que darnos problemas. ¿Verdad, Anna? La hija de Paz Padilla no podría más que darnos la razón.

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En su aventura Erasmus se ha visto lidiando con los clásicos problemas que cualquiera se toparía en su misma situación, especialmente cuando uno acaba de salir de casa y se abre camino al mundo ‘de los mayores’. Anna, que hoy tenía el día sin clases, lo ha dedicado a poner en orden las tareas domésticas, entre ellas, limpiar el baño y poner lavadoras. Del primer cometido ha salido airosa pero el problema ha llegado con los electrodomésticos. Primero, pensó que lo había puesto para, a la hora, darse cuenta de que no, que no lo había hecho, que sus camisetas y calcetines habían estado en barbecho sin que el agua ni el jabón les tocase. Pero el verdadero drama, el drama MAYÚSCULO llegó cuando el aparato se puso en funcionamiento y lavó sus prendas a una temperatura propia del averno. Sus calcetines han quedado reducidos a la mínima expresión textil. Ahora, más que calcetines son patucos.

¿Pero qué ha pasado? Ferrer Padilla no entendía absolutamente nada, había seguido los pasos pero algo salió mal. Muy mal.

La que sin duda debería estar preocupada por este ‘tropiezo’ doméstico es su madre. Y es que Anna, cuando hizo las maletas para marcharse de Erasmus, dejó a Paz casi sin ropa en el enorme vestidor que comparten. Madre e hija tienen la misma talla y ahora, cuando una va de compras acaba adquiriendo modelos que serán aprovechados por partida doble. Paz, lamentamos ser nosotros quien te dé la noticia pero, ahora sí que sí, te toca renovar armario.

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