Alejandro Sanz, en concierto en Sevilla

"He querido transmitir a mis hijos mis raíces, estoy 'andaluciando' Miami"

¿Y tú qué opinas?

20 de junio de 2013, 09:43

Cerca de 25.000 personas vieron anoche a Alejandro Sanz en su concierto sevillano. El artista madrileño desgranaba su último disco, 'La música no se toca', junto con sus temas emblemáticos de dos décadas dedicadas a la música: 'Cuando nadie me ve', 'Y si fuera ella',... Pero no lo hizo solo. Estuvo acompañado de algunos de sus mejores amigos que le dieron apoyo y calor sobre las tablas del escenario, por si los miles de vatios de luces y el público entregado no fueran suficiente.

Malú, Manolo García, Jamie Cullum, David Bisbal y Pablo Alborán se dieron uno tras otro el relevo en este concierto que Sanz comenzó al grito de "¡Sevilla, despierta!" y en el que lanzó sentencias como "La música es una utopía y las utopías sirven para caminar".

Más de hora y media sin tregua en la que Alejandro se dio a jirones. "Va por ustedes, mi corazon, mis bracitos y mis piernitas".

Luego, vendría la fiesta con asistentes como Alfonso Díez junto a Eugenia Martínez de Irujo y confesiones del Duque: "Sí, soy un privilegiado, pero ya está. No puedo sorprenderme todos los días, ni por eso, ni por ver a la Duquesa de Chinchón en las paredes de casa. Soy el nuevo Duque de Alba". O esta otra: "Entendí que los hijos de Cayetana no me quisieran. Me ponía en su lugar y pensaba claro, es normal que digan a ver qué querrá éste. Pero ya les he demostrado quién soy y cómo quiero a su madre. Ya me tienen estima. Nunca fui un interesado".

Antes de todo ello, LECTURAS pudo hablar con el cantante de Moratalaz, mano a mano.

¿Cómo te encuentras Alejandro?
- Con un poquito de nervio, pero tengo tantas ganas de subirme al escenario que ya ni lo noto.

¿Veremos a un nuevo Alejandro Sanz?
- Todo cambia en esta vida, nada se mantiene igual por 20 años; pero siempre está la ilusión de subirse a un escenario y siempre tienes la responsabilidad sobre ti de que algo va a ocurrir.

¿Eres muy maniático o supersticioso? ¿Algún ritual antes del concierto?
- No soy de muchas manías. Solo me persigno 7 veces (risas) Tengo unas cuantas, sí, pero no son nada grave, no hago corros con el equipo rollo americano, ni quemo muñecos. Soy muy normal.

¿Este concierto se diferencia de los demás por...?
- Porque ha cambiado parte de la banda, porque tengo un disco nuevo que marca la batuta del concierto, porque es más energético. Soy muy mío. Los primeros días no entro en el escenario, me quedo en un sofá enfrente mirando cómo van las luces, cómo es el sonido, la escenografía.

¿Es el más espectacular?
- Yo siempre espero que el último sea el más espectacular. Lo verán luego, pero creo que con esta gira hemos dado un paso adelante, que hemos hecho las cosas un poquito mejor.

Y especial también.
- Sí, con cinco amigos que son cinco artistas que quiero mucho y que son representativos del panorama de la música española, desde Manolo García que forma parte de la banda sonora de nuestra vida hasta Pablo Alborán que es nuestra nueva y ultima joya de la corona.

La música española y tus raíces que aún estando lejos has transmitido a tus hijos, imagino.
- Sí, claro, he querido transmitir a mis hijos mis raíces, estoy 'andaluciando' Miami (risas).

Pero ya tienes residencia en nuestro país, ¿no?
- Sí, ya he vuelto. Tengo mi casa. Ya estoy viendo aquí

¿En Madrid?
- Donde dicen. En Madrid, sí.

En esta gira pasarás por Alcalá, de donde era tu madre, ¿no?
- En algún momento, sí. Mi madre así lo habría querido. Supongo que si no lo hago, mi madre me mandará un rayo destructor desde el cielo.

Hemos visto durante los ensayos que uno de tus niños subía contigo al escenario. ¿Lo ves con brío de artista?
- Esta un poco tímido ahora. Esta en una fase.... (Risas) Ya no es lo que era. Cuando tenía un año y siete meses era un crack, ahora con un año y ocho meses ha cambiado.

Eres un artista muy comprometido, ¿qué te parecen las nuevas directrices del Fondo Monetario Internacional?
- ¡Que son unos sinvergüenzas, hombre! No tiene otro nombre. He visto la noticia está mañana y lo habría twitteado, pero me he contenido

¿Y por qué te contienes?
- No sé.

Si Twitter es libre.
- Pues tienes razón.
 

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