La presentadora nos habla de su polémica intervención durante las votaciones

Carolina Casado: "El que tiene boca, se equivoca"

¿Y tú qué opinas?

Carolina Casado
José Jiménez

15 de mayo de 2014, 09:14

“De lo malo, hay que sacar algo bueno” y Carolina Casado volvería a dar los votos de España en Eurovisión. Reconoce que ha pasado“a la historia del Festival por la puerta grande”, aunque no le hubiera importado hacerlo de una manera un poquito más discreta. Sus "oit points", como el "relaxing cup of café con leche" de Ana Botella, forman parte ya,y en tiempo récord, de la memoria sentimental colectiva de este país. Aquella noche, la de la victoria de Conchita Wurst, a ella le costó llorar, no quiere decirlo muy alto porque en nada se ha repuesto y ha cogido el toro por los cuernos riéndose de la metedura de pata, pero, y sin echar balones fuera, afirma que sí que sabe hablar inglés, “con acento español, efectivamente” y que el pinganillo le jugó una mala pasada. Tanto es así que, si los que mandan en TVE quisieran, lo demostraría “y si tengo que leer los labios de los presentadores austríacos en el monitor para que no haya fallos, así que lo hago”.

A ver, como en el colegio... ¿Qué pasó Carolina?

Ay… (risas). Esa es la gran pregunta que nadie me hace. Vaya por delante que no me quiero excusar, pero sí que quiero contarte la realidad de ese momento. Mira, yo me pongo delante de la cámara y por el pinganillo iba escuchando las indicaciones en inglés que, por cierto, entiendo perfectamente (risas).

Confiésamelo, ¿tú hablas inglés?

Yo sé inglés, No es que tenga un inglés de Cambridge o de Oxford o de la BBC, porque no he trabajado en la BBC, pero yo llevo hablando inglés toda la vida de Dios. Primero en el cole, como todos, y después perfeccionándolo en academias y…

Como todos…

(Risas) Sí, pero yo llevo 17 años trabajando en esta profesión y he tenido la suerte de entrevistar en inglés a Hugh Grant, a Harrison Ford, a Bruce Willis, a Cher, fui la enviada especial de 'Gente' en Londres en la boda de Carlos y Camila… Vamos, que tengo un inglés que no es perfecto, pero con el que me defiendo perfectamente bien, aunque mi pronunciación, seguro que, como la del 90% de los españoles, es con acento español. Y no pasa nada, estos días he recibido twits de británicos que viven en España que me han dicho que así es mi inglés, con acento español y que "Ole!".

Y entonces, ¿qué pasó?

Pues que por el pinganillo me dicen: "quedan estos países y luego vas tú". Y cuando llega mi turno, los presentadores dicen: "Vamos para España que allí está “Carolaina”" y en ese momento, empiezo a escuchar una conversación en inglés y pienso: "esto ¿qué es? ¿Es para mí? ¿A quién están hablando? ¿Qué están hablando?". Y mi gran error profesional y que yo misma no me perdono es que fui capaz de distraerme y perder mi capacidad de concentración hasta el punto que, como yo estaba hablando un discurso en una lengua que no era la mía y, al mismo tiempo, escuchaba otra cosa que tampoco era para mí, cuando llego a decir "the eight points go to", yo estaba convencida de que ya había soltado la palabra "Rumanía". Convencidísima. Total, que me quedo aguantando plano como una jabata esperando a que los presentadores me dieran la réplica en francés. Como durante los ensayos hubo problemas con el retorno, pensé: "otra vez problemas, pues yo aguanto". En entonces cuando el realizador desde España me dice: "Pero Carol, !habla! ¡Habla!". Y arranco a decir “the ten points go…”, pero el realizador me dice: "Los ocho. Ocho". Y ¿qué pasó? que fui a decir ocho, porque hablo inglés pero pienso primero en español, y en milésimas de segundo corregí con "eight" y lo mezclé. Dije "oit". Y esa es la historia.

Carolina Casado

Recuerdo a los presentadores daneses que te decían "Spain come on"...

¿Sí? Porque me lo dices tú. Yo, ni lo oí. Porque escuchaba la conversación en inglés esa que nunca hemos sabido técnicamente de dónde vino.

¿La UER no ha dado explicaciones?

Tampoco las hemos pedido, me lo tengo que tomar como lo que fue… No voy a montar un pollo europeo. (risas).

Y ¿después? ¿Qué pasó después?

Cuando todo terminó… Yo soy extremadamente perfeccionista, súper ordenada, muy esquemática… Pues me quería morir. Por haberlo hecho mal sobre todo. Nadie habíamos caído en el "oír". Yo sí me di cuenta porque lo dije yo, pero de qué me iba yo a pensar que alguien pudiera creer que es que yo no sé decir ocho en inglés. De hecho, vi tweets que decían: "sabe decir eight porque lo dijo bien la primera vez". Pero hay que tomárselo bien. Cuando algo hace gracia hay que asumirlo así, como gracioso. Y yo me lo he tomado con humildad, con deportividad, con sencillez, porque a todos los que nos ponemos delante de una cámara nos puede ocurrir, que el que tiene boca se equivoca. Lo que no me perdono es que algo como eso me distrajera. Si me critican por eso vale, pero por tener un inglés penoso o por no saber decir ocho…

Carolina Casado
José Jiménez

Hablas de las redes sociales sobre todo porque fueron las que encendieron la mecha de todo este revuelo…

Es que son un arma de doble filo, por un lado sirven para darse a conocer, publicitar cosas, para expresar ideas, intereses... Pero el lado negativo es que como la tomen por algo o por ti, es una cadena y cuando empieza uno es difícil pararlo.He visto desde chascarrillos como "Hoy me levanto a las oit de la mañana" a cosas peores, que si no he recibido 3.000 twits no he recibido ninguno. Pero también muchos de apoyo.

¿Cosas muy feas?

Ni en las horas más malas tengo que decir que nadie se ha metido conmigo como presentadora, como comunicadora, como periodista o por mi labor al frente de 'Corazón' de TVE, lo único por lo que me han atacado ha sido por el inglés.

¿Cómo fue el día después?

El domingo fue un día extraño. Fue un terremoto de emociones. Yo estoy acostumbrada a ser una presentadora con una línea bastante constante pero también muy tranquila, yo no he dado que hablar ni para lo bueno ni para lo malo. Así que, verme protagonista de algo y por haberlo hecho mal… Luego lo he ido encajando. Mi mayor preocupación eran mis jefes, la gente que me eligió, pero desde el primer momento me dijeron que seguían confiando plenamente en mí, que no pasaba nada. Que fue la mala suerte de un problema técnico.

La alarma sonó fuera de las paredes de TVE, ¿no?

Sí, fíjate que el otro día una amiga me dijo: ¿Sabes cómo se dice sentido del ridículo en inglés? "Spanish shame" (vergüenza española). Los ingleses llaman a la vergüenza ajena, vergüenza española porque en este país sentimos un complejo muy grande y si uno habla mal inglés ante el resto de Europa, todos los españoles nos sentimos agredidos. Un deportista alemán no siente vergüenza por hablar español con acento alemán. ¿A que no le criticamos por eso? ¿Por qué yo tengo que ser criticada por hablar inglçes con acento español? Tampoco he tenido al suerte de que mis padres me pudieran mandar a estudiar a Estados Unidos cuando era joven. Luego, después, de mayor, he viajado por Europa. Estuve un mes en Australia aprendiendo inglés. No es que me quiera defender, es que quiero que la gente sepa que mis jefes tenían dos condiciones para elegir presentadora: hablar inglés y ser un rostro conocido de la cadena y ellos eligieron a una persona que cumplía los requisitos. He sido yo la que ha metido la pata.

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