La tensión en ‘MasterChef Celebrity 6’ está ya muy presente. Tan solo llevamos dos semanas de concurso y hay aspirantes a chef que ya están al borde de los nervios. Una de las que se ha mostrado más intensas en el cocinado de hoy ha sido Verónica Forqué. Tras ser una de las mejores en el primer cocinado de la noche, donde Victoria Abril ha brillado con su receta, a la actriz le ha tocado ser la capitana de uno de los equipos que se han formado en la prueba de exteriores. Con su actitud, Verónica ha hecho que todo estalle por los aires y ha desquiciado a muchos de sus compañeros con los gestos que ha tenido y las frases épicas que ha pronunciado.

Artículo relacionado

Verónica Forqué, en su papel de capitana, ha querido controlarlo todo durante el cocinado. Pero al final lo que ha conseguido ha sido poner muy nerviosos a sus compañeros y que se le haya ido todo de las manos. Uno de los gestos más llamativos de su capitanía ha sido cuando le ha entregado el delantal negro a Eduardo Navarrete. Las capitanas debían dar el pase directo a la prueba de eliminación a algún compañero y mientras Victoria Abril se lo ha quedado ella misma, Verónica se lo ha dado al diseñador. Durante el cocinado ambos se han mostrado de lo más tensos el uno con el otro, y ella no ha dudado ni un segundo a la hora de quitarlo de su lado durante el cocinado y ponerlo a las puertas de la expulsión. Pero no solo ha tenido un gesto muy cuestionado con él.

Verónica Forqué

Verónica Forqué en pleno cocinado.

La 1

Verónica Forqué ha dedicado a otros de sus compañeros algunas perlitas que seguro que quedarán para la posteridad de ‘MasterChef Celebrity 6’. La actriz, sin apenas escuchar a aspirantes como Miki Nadal o Vanesa Romero que luchabancon ella en la prueba de exteriores, les ha dedicado palabras demoledoras. Fuera de sí, ha lanzado frases demoledoras como “no me vuelvas a decir cuidado, sé lo que hago”, “que te calles”, “a mí no me des lecciones”, “hago lo que me da la gana” o “luego me regañará el chef, tú no”. Sus compañeros, conociéndola, han preferido no entrar demasiado al trapo porque sabían que la cosa podía ir a peor.

¡Pero ella no ha parado ahí! Además de soltar todos esos zascas por su boca, ha tirado algunos ingredientes e instrumentos de cocina al suelo. Incluso Pepe Rodríguez ha tenido que acercarse a ella para ver si conseguía calmarla, una tarea que ha resultado imposible. "Si me vuelves a hacer otro cocinado así, antes tenemos que hacer meditación", le ha soltado el chef.