Viene Verónica Forqué al ‘Deluxe’ y gozamos todos como marranos en un charco. La Forqué llega muy tranquila y nos habla de la vida de una manera descarnada, cruel, tierna, divertida a veces, triste otras. Reflexiona sobre el sexo y las drogas, y a sus 65 años reconoce estar en un momento espléndido. Liberada de un matrimonio un poco soso, vive sabiendo que a veces la vida no hay por dónde cogerla. Y reconocer toda esta sinrazón te da un puntito tan agradable que tirar para adelante es menos complicado.

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