La muerte de Rosa Maria Sardà ha teñido de negro este jueves 11 de junio. La actriz ha fallecido a los 78 años después de una larga lucha contra el cáncer linfático que le diagnosticaron hace seis años. Se ha ido un icono de la interpretación, multipremiada, querida, pero también incómoda, que se ganó el respeto de todos. Tal como ha desvelado Julia Otero, gran amiga de la actriz, "ha muerto en casa, como ella quería, en compañía de su hijo y sus hermanos".

Precisamente con sus hermanos mantuvo un vínculo muy especial del que se animó a hablar recientemente. Rosa Maria Sardà fue una mujer que siempre habló claro, pero que supo mantener los límites entre su vida pública y su vida personal. En 2019, la intérprete se vio con fuerzas de confesarse en unas memorias a las que puso por título 'Un incidente sin importancia'. En sus páginas descansa toda su esencia, y se abre en canal sobre uno de los acontecimientos más dolorosos e impactantes que ha tenido que vivir en su vida: la muerte de su hermano pequeño Juan.

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Rosa Maria creció rodeada del cariño y la complicidad de sus cuatro hermanos. Junto a Santi, Fede, Juan y Xavier Sardà (el otro miembro famoso de la familia) formaban la piña perfecta, pero la vida les tenía deparado un terrible golpe. Rosa Maria arranca su autobiografía con el fallecimiento de Juan, del que recientemente, junto a Xavier, hablaban con todavía con dolor, pero sobre todo con el cariño infinito que siempre han sentido por él.

Rosa Maria Sardà y Xavier Sardà
LaSexta

Para la actriz, Juan era "el más guapo de todos los hermanos", y continuaba, "fue un personaje maravilloso, que nos hizo sufrir y que sufrió mucho. Nos dejó cuando él tenía 26 años víctima de una enfermedad casi desconocida en España que era el sida. Eso era el infierno, pero nosotros seguimos viviendo con él y dándole ánimo dos años", contaba en LaSexta Noche.

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Para el presentador de 'Juego de niños' y 'Crónicas marcianas' el momento que se le quedó grabado para siempre en la memoria fue cuando recibió la llamada del médico que le traslado la triste noticia. "Yo pensé que mientras no colgaba el teléfono, aún no había pasado y me quedé con el teléfono en la mano. Después colgué y los segundos empezaron a pasar", continuaba Xavier con una punzada todavía.

Hace solo un mes y desde su casa, Rosa Maria hablaba con Jordi Évole con claridad y sin afectación sobre cómo ha estado viviendo la enfermedad que le hizo renunciar a su gran amor, los escenarios, y que se la ha llevado con la sensación de que ha sido demasiado pronto: “Yo no lucho contra nada, no se lucha contra el cáncer, el cáncer es invencible. Es una cuestión de que los que se ocupan de ti tengan más o menos tino al programar unas ciertas medicaciones. No se trata de una lucha porque el cáncer siempre gana. Siempre”.