Ha sido la noticia del día. Los duques de Cambridge, Guillermo y Kate, daban la bienvenida a su tercer hijo esta misma mañana. Un retoño que llegaba al mundo en perfecto estado y colmaba de alegría a la Familia Real británica. Con enorme expectación, los medios del mundo entero corrían a hacerse eco de la noticia. Lo que nadie esperaba era que, pocas horas después, saldrían del hospital para presentarlo en sociedad. ¡Qué rapidez!

Artículo relacionado

A media mañana confirmaban desde el palacio de Kensington la feliz noticia. El príncipe Guillermo y su esposa, Kate Middleton, habían sido padres de su tercer hijo. Un bebé que llegaba en perfecto estado a las 11 de la mañana y pesaba casi 4 kilos. Rápidamente, el mundo entero centraba su vista en la Familia Real británica. Llegaba un nuevo miembro del que todavía no ha trascendido el nombre. Eso sí, el pequeño y su madre se encontraban en perfecto esto.

Pocas horas después, se obraba el milagro. Kate y Guillermo aparecían en público con su recién nacido en brazos para presentarle en sociedad. La rapidez pillaba por sorpresa a todos. Tan solo habían bastado casi ocho horas para que la feliz madre se recuperase lo suficiente como para dar el paso y salir del hospital. Muy sonrientes y con el pequeño en brazos, saludaban a los medios presentes, dejando claro que el parto había ido sobre ruedas.

Kate volvía a rendir un velado homenaje a la desaparecida princesa Diana apostado por un vestido rojo como el que utilizó Lady Di en la presentación de su hijo Harry. Un gesto que no ha pasado desapercibido para los medios británicos. Poco antes, habían sido los hermanitos mayores los que habían acudido hasta el centro acompañados de su padre para conocer al nuevo habitante de su casa. ¡Cuánta felicidad en la familia!