Alfredo Pérez Rubalcaba fallecía este viernes a los 67 años tras haber sufrido un ictus el pasado miércoles. La repentina muerte del político ha dejado huérfana a la política de nuestro país y ha sumido en el dolor más absoluto a su mujer, Pilar Goya, con quien llevaba casado 40 años.

El último adiós a Rubalcaba ha tenido lugar a mediodía de este sábado 11 de mayo. El silencio ceremonioso se ha roto a la salida del féretro por un aplauso atronador con el que el público congregado a las puertas del Congreso le ha querido rendir homenaje.

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El séquito funerario estaba encabezado por la mujer con la que compartió su vida, cuyo rostro reflejaba el dolor, pero también la serenidad con la que está viviendo este difícil momento. El féretro ha sido trasladado al tanatorio de Tres Cantos (Madrid), donde será incinerado en la más estricta intimidad.

La capilla ardiente del que fuera secretario general del PSOE se ha situado en el Salón de los Pasos Perdidos, en la cámara baja del Congreso de los Diputados. Hasta allí se han desplazado personajes de la política como el presidente del Gobierno y líder de su partido, Pedro Sánchez o la presidenta del Congreso, Ana Pastor, que recibían a sus allegados junto a su viuda, Pilar Goya.

También se han dado cita en la despedida a Rubalcaba los principales miembros de la Casa Real (los Reyes, Letizia y Felipe, Don Juan Carlos, Doña Sofía y la infanta Elena) y otros rostros de su partido como Manuel Chaves, Felipe González o el ex presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, que han trasladado sus condolencias a Pilar Goya.