Desde que salió a la luz su separación de Enrique Ponce, Paloma Cuevas tomó la decisión radical de refugiarse de los ojos indiscretos. Una actitud totalmente contraria a la que ha exhibido su exmarido, Enrique Ponce, quien ha presumido de historia de amor junto a Ana Soria, su nueva pareja. Justo el día en que ha cumplido 55 años, Paloma Cuevas ha relajado su 'encierro' y se ha dejado ver en público por primera vez en todo el verano. A través de Instagram, la empresaria también ha querido dar las gracias a todos los que se han acordado de hacer este día un poco más especial. Teniendo en cuenta el complejo escenario en el que está transcurriendo su cumpleaños, con su divorcio de Enrique Ponce en un horizonte muy cercano, se trata de la celebración más agridulce de Paloma en años.

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Con una tierna foto de sus primeros pasos en este mundo, todavía siendo un bebé, Paloma Cuevas se ha mostrado agradecida con las primeras personas que se convirtieron en las más especiales e importantes de su vida: sus padres. "Quiero agradeceros todas las felicitaciones y muestras de cariño que me hacéis llegar. Y a vosotros, papás, ¡gracias por darme la vida, ayer, hoy y siempre! ¡Os adoro!💞❤️❤️ #familia #amor #vida #victorianovalencia #palomas", ha escrito. Unas palabras que sugieren más de lo que en apariencia se ve, y en las que ha obviado todo los años al lado de Enrique Ponce y todo lo que formaron juntos, una familia de la que está muy orgullosa. Y lo sigue estando, a pesar de haberla dejado al margen. ¿Será su forma de proteger también a sus hijas?

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Precisamente, sus hijas son lo más importante en estos momentos para la expareja, y determinar el régimen de custodia ha sido el punto más significativo de su acuerdo de divorcio que están a punto de cumplir. Tanto Enrique como Paloma han defendido por activa y por pasiva que su relación es cordial y que el proceso se está desarrollando en términos amistoso. Ahora cada uno se encuentra concentrado en cerrar el capítulo más importante de sus vidas.

Paloma Cuevas