Sabíamos que el propio Kiko informó personalmente de su enfermedad a dos de sus hijas: Laura y Ana, las únicas con las que mantiene una estrecha relación. Con la primera revela que fue una conversación "fácil" en la que su hija mayor le mostró todo su apoyo, mientras que con Anita rompió a llorar.

Durante su entrevista en Sábado Deluxe, Kiko Matamoros ha confesado que está muy esperanzado aunque el pronóstico no es positivo. A pesar de ello, esta complicada enfermedad le ha llevado a protagonizar un acercamiento con el resto de sus hijos, sobre todo con Lucía e Irene.

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Según ha confesado él mismo, su hija Lucía y su hija Irene le han mandado dos cariñosos mensajes. "Me he llevado una grata sorpresa. Mi hija Irene me ha mostrado una generosidad enorme", decía sin poder evitar emocionarse. Y es que Kiko asegura que volvería a pasar una y otra vez por lo mismo si eso supusiese un acercamiento con sus hijas.

"Aunque sea por circunstancias como estas si sirve para que vuelva a tener una relación con mis hijas merecerá la pena porque no ha habido un día en mi vida que no haya tenido un pensamiento para ellos", decía con una sonrisa en la cara.

Mucho más frío y distante ha sido el mensaje que le ha hecho llegar Diego a través de su hermana Laura. El joven le ha deseado "todo lo mejor" en esta dura etapa. Sea como fuere, estamos seguros de que Kiko se enfrentará a la operación el próximo 6 de agosto más fuerte que nunca y con el cariño y apoyo de todos los que le quieren.