En las últimas horas, hemos visto a la princesa Leonor arrancando el nuevo curso con mascarilla, mientras sus profesores del colegio Santa María de los Rosales, situado en el distrito madrileño de Aravaca, le suministraban gel hidroalcohólico y le tomaban la temperatura antes de entrar. Estricto ritual que han tenido que pasar los hijos de Shakira y Gerard Piqué en su 'vuelta al cole' tras las idílicas vacaciones que han disfrutado en Maldivas.

Artículo relacionado

La cantante y el futbolista, afincados en Barcelona, llevan a sus hijos a un exclusivo centro internacional que está considerado uno de los mejores del mundo, y que ha sido también el primero en abrir con las nuevas medidas de seguridad en la Ciudad Condal. El tramo final del curso anterior estuvo marcado por las clases online en pleno confinamiento obligatorio por el estado de alarma decretado por el gobierno a consecuencia de la Covid-19. Otoño arranca con el mismo escenario de pandemia, pero los colegios se han puesto las pilas, como en el que acuden los hijos de Shakira y Piqué. Además del protocolo dictado por el gobierno, las aulas de los pequeños han sido equipadas con aire acondicionado con filtros que purifican el aire y estarán vigilados por una enfermera.

A pesar de que se llevan dos años y de que uno está en Primaria y el otro sigue en Infantil, Milan y Sasha han empezado juntos a ir a clase a su colegio, aunque no podrán jugar juntos ya que cada uno permanecerá en la escuela en su grupo burbuja, tal y como el centro ha compartido en las redes sociales. Los pequeños llevarán pulseras de colores para que a los profesores les sea fácil identificar que no se mezclan entre ellos.

piqué shakira vacaciones familia Maldivas

Una escuela privada internacional cuya matrícula por niño podría ascender a 16.000 euros más gastos mensuales y da clases íntegramente en inglés, pero también en castellano y catalán. La familia Piqué Mebarak es una más del centro y a pesar de su fama internacional actúan con la mayor normalidad.

Artículo relacionado

El colegio de Sasha y Milan también da mucha importancia a las artes y el deporte, dos disciplinas que ellos llevan ya en los genes, y sus compañeros son de más de 50 nacionalidades diferentes.