El gesto de dolor de Silvia Bronchalo que ocultaba el mal momento vivido con su hijo Daniel

Silvia Bronchalo visitó por primera vez a su hijo el pasado jueves y la visita duró menos de lo esperado

Lorena López
Lorena López

Periodista especializada en corazón y televisión

Silvia Bronchalo
Mediaset

Daniel Sancho (29 años) se coló entre las páginas de medios nacionales e internacionales al posicionarse como el asesino confeso del colombiano Edwin Arrieta. Tanto el asesinato como el posterior descuartizamiento habrían tenido lugar en Koh Phangan, una paradisíaca isla de Tailandia, y es allí donde se está llevando a cabo la correspondiente investigación. La Policía local asegura que ya han concluido la recogida de pruebas. Solo continúa con los rastreos de los buceadores para poder recoger los restos del colombiano que aún están en alta mar, y poder así devolvérselos a su familia.

Ya hay indicios de sobra para señalar al hijo de Rodolfo Sancho como el único culpable del crimen, o eso dicen. Como también dijeron que el reo no se encontraba en la prisión de Koh Samui, lugar al que ha acudido en en repetidas ocasiones Silvia Bronchalo, su madre, donde la vimos especialmente afectada.  

Su padre, Rodolfo Sancho, es conocido por su extensa trayectoria como actor. Entre las ficciones en las que ha aparecido están 'Isabel', 'El Ministerio del Tiempo' o 'Mar de plástico'. Todo parecía apuntar a que sería él quien lidiaría con la prensa, especialmente después de la insistencia de Carmen Balfagón, criminóloga y colaboradora de espacios televisivos como 'Así es la vida'. Insistía (e insiste) en que cuanta más repercusión mediática tenga el caso, más beneficioso puede ser para Daniel. El joven de 29 años puede llegar a ser condenado a la pena de muerte. Lo que hizo en su lugar fue contratarla a ella y al resto de su bufete para lidiar con el asunto. 

No está siendo una situación fácil de gestionar para el actor, tampoco para Silvia Bronchalo, la madre de Daniel. Ella sí que ha viajado hasta Tailandia para poder reunirse con su hijo. Hasta ahora, había mantenido un perfil anónimo y discreto. Ni siquiera cuando mantuvo una relación con Rodolfo Sancho hizo una excepción en esto. 

Así fue el primer cara a cara

El primer encuentro entre Daniel Sancho y Silvia Bronchalo tuvo lugar una vez concluyó el periodo de aislamiento. El autor confeso del crimen no podía recibir nada más que la visita de su abogado en el citado país, sin poder mantener contacto con su familia ni integrarse en la vida rutinaria de la cárcel con el resto de sus compañeros. ¿El motivo? El estricto protocolo por el coronavirus que aún mantienen en el país asiático.

Silvia Bronchalo
Telecinco

El reencuentro tuvo lugar el jueves 17 de agosto. Las cámaras que se habían desplazado hasta la prisión de Koh Samui dieron cuenta de ello. Captaron como Silvia Bronchalo entró y salió del recinto. No ofreció declaraciones, pero se le pudo ver afectada por lo que acababa de vivir. Nacho Abad, presentador de 'Código 10' y criminólogo, afirmaba que aquel primer cara a cara entre madre e hijo acabó “mal, muy mal”. Lo dijo el propio Big Joke, segundo de la Policía tailandesa y responsable de la investigación del caso. 

"Es una comunicación con un cristal. Miembros de la cárcel lo observan todo y lo que me cuentan fuentes de la prisión es que le pregunta qué ha pasado, qué ha hecho, él se justifica, lloran...", cuenta el presentador del programa de Cuatro. Ese día su visita se alargó algo más, unas dos horas. Eso fue posible ya que Silvia acudió acompañada por miembros de la Embajada de España en Tailandia.

El difícil reencuentro entre Daniel Sancho y Silvia Bronchalo

Tenían muchas preguntas que hacerse, pero, una vez formuladas, la situación se complicó (aún más si cabe). "A la hora y cuarto Daniel Sancho tiene una crisis de ansiedad", comunca Abad, lo que provoca un giro en lo que después sucedería allí dentro. "Es incapaz de articular palabra y Silvia Bronchalo entra en llanto también", añade. Madre e hijo terminaron llorando y casi sin poder mediar palabra.

Ante esto, las autoridades que se encontraban allí presentes decidieron intervenir. Lo hicieron para poner fin a esa situación, produciéndose así el fin del encuentro. No querían que perjudicase el estado de salud psicológico del hijo de Rodolfo Sancho, algo que desde el primer momento se está tratando de cuidar en la prisión tailandesa.

Ese día no dio declaraciones, pero en su rostro se podía ver que algo no había ido bien. Cuando sí qse paró con los medios que estaban allí presentes fue al día siguiente, el viernes 18 de agosto. "Está siendo muy difícil. Daniel está bastante mejor. Daniel está tranquilo y solo espero que se resuelva todo. Lleva diez días, está bastante mejor dentro de lo que cabe", expresaba ante los micrófonos de la prensa desplazada hasta las inmediaciones de la prisión de Koh Samui. Desde entonces, ha ido a visitarle cada día que ha podido.