"Soy un erizo samurái universal, con una armadura única y una técnica de combate sin igual. Por eso no hay nadie en el mundo que no conozca mi gran arte milenario". Con esta pista se presentaba Erizo en 'Mask Singer 2' y quien podía imaginarse que bajo sus púas se escondía ni más ni menos que Joaquín Cortés.

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El bailaor ha cogido el testigo a Paz Vega y se ha convertido en el flamante ganador de la segunda edición de programa presentador por Arturo Valls en Antena 3. Erizo llegó a 'Mask Singer' con mucho desparpajo y picardía, pero su arte no puso en el buen camino a los investigadores que dieron nombres como Fran Rivera, Manuel Carrasco, Manuel Díaz 'El Córdobés o Antonio Carmona. Pero no, Erizo era Joaquín Cortés y ha arrasado.

"Soy padre de un niño de dos meses y otro de dos años. Esto lo he hecho por ellos y me lo he pasado bomba", ha dicho emocionado. Aunque Joaquín Cortés lleva años sobre el escenario, nunca se había visto bajo un disfraz y jugando a despistar por completo a todo el mundo. "Son tiempos difíciles... Pero participar en 'Mask Singer' me ha desmostrado que hay sueños que perseguir siempre", dijo.

Joaquín Cortés tuvo un duelo final a la altura de una finalísima de 'Mask Singer' con Plátano, bajo el que estaba el cantante Willy Bárcenas.

Pero no fueron las únicas máscaras desveladas, al fin pudimos saber quién estaba bajo la máscara de la adorable Monstruita, que resultó ser Anne Igartiburu, y de Huevo que era... ¡María Pombo! 'Mask Singer' es una fantasía.

María Pombo
Atresmedia