La vida de Amaia Salamanca ha dado un giro de 180º. La actriz que dio vida a Cata en Sin tetas no hay paraíso ha comenzado una nueva y feliz etapa al lado de su pareja, Rosauro Varo y los tres hijos que tienen en común (Olivia, Nacho y Mateo). En octubre del 2020, el matrimonio decidía dejar Madrid para siempre y se instaló en Marbella, uno los lugares más especiales para Amaia. En concreto, la familia se encuentra viviendo en la prestigiosa urbanización Guadalmina y es cada vez más frecuente verles disfrutar en los espacios al aire libre con los pequeños de la casa.

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La ciudad malagueña se ha convertido en el refugio de Amaia Salamanca. Cada vez que termina algún rodaje, se marcha rápidamente a Marbella para disfrutar de los suyos y de la tranquilidad del mar. Tanto ha cambiado durante los últimos meses que incluso su look ha sufrido, también, una transformación. La actriz ha dejado atrás su melena rubio platino y ha apostado por un color de pelo mucho más oscuro para pasar desapercibida.

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Amaia Salamanca de paseo por Marbella, su nuevo hogar.

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Amaia Salamanca y Rosauro Varo se encuentran igual, o más enamorados, que el primer día que se conocieron. Fuentes cercanas a la pareja han asegurado que están dispuestos a dar un paso más en su relación y pasar por el altar pero ellos han decidido, por el momento, no hacer ningún tipo de declaración al respecto.

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Amaia Salamanca de paseo mientras sus hijos montan en bici.

Gtres

El 2020 ha sido un año de mucho cambios y muchas tragedias. El club, Puro Beach, que ambos tienen en propiedad, sufrió un impresionante incendio que ha dejado al local reducido en cenizas. Afortunadamente, no hubo que lamentar perdidas personales. También, y durante el confinamiento impuesto para frenar la Covid-19, Amaia ha tenido que reinventarse gracias a sus hijos.

Durante los meses que ha estado encerrada, Salamanca ha explorado su faceta como cocinera, además de practicar deporte y hablar con las personas que más quiere: "Los niños se han adaptado muy bien. Se portan bien, aunque aún queda bastante por delante, lo de no ir al colegio les gusta", le confesaba entre risas a Pablo Motos durante una videollamada en El Hormiguero.