Diego Matamoros se sinceraba el pasado mayo en su canal de Mtmad contando todos sus retoques estéticos. Unos días después pasaba por quirófano para retocar su abdomen. “Se me ha quedado en la parte inferior una capa de grasa que no consigo bajar ni aunque baje de peso y me quede delgado. Se me ha quedado ahí la grasa pillada”, contó Diego antes de la operación, aclarando que aunque tenía poca grasa en la zona su objetivo era lucir unos abdominales marcados, algo que ha conseguido.

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Pero el del abdomen no ha sido su único retoque estético en los últimos meses. Este agosto Diego acudía a la clínica de estética para hacerse un tratamiento, que no requería incisiones ni inyecciones, para elevar y redensificar sus glúteos. El hijo de Kiko Matamoros no tiene tapujos a la hora de hablar de sus retoques estéticos, de los que se muestra orgulloso.

Después de que algunos ‘haters’ hayan quitado mérito al físico que luce, aludiendo a que se debe a los retoques, Diego ha estallado y ha respondido con un contundente mensaje. “Últimamente recibí mucha crítica por trolls, haters, de que estoy operado de la nariz hasta el pie y creo que es el momento de mostraros cuál es el sufrimiento, constancia y dedicación que le meto a mi cuerpo”, ha escrito en Instagram.

Diego Matamoros ha defendido que los retoques que se ha hecho son simplemente un complemento, y ha puesto en valor el esfuerzo que dedica al cuidado de su físico a través del ejercicio. “Si os creéis que las cosas se consiguen a base de pinchazos, vais list@s, las cosas se consiguen con constancia y mucho esfuerzo”, ha expresado el hijo de Kiko Matamoros junto a una foto en la que aparece con su entrenador. “La suerte es que tengo genética (mala y buena depende para qué), ¡pero seguiré siendo un semidiós inalcanzable para vosotros haters!”, ha añadido riéndose de las críticas.

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