Belén Esteban pertenece al grupo de riesgo en la crisis que está sufriendo el país a causa del coronavirus, motivo por el cual se encuentra en Paracuellos del Jarama confinada junto a su hija, Andrea Janeiro, y lejos de su marido, Miguel Marcos. La colaboradora televisiva tiene que prestar especial atención a su salud y así se lo ha aconsejado su endocrino: "Al ser diabética, tengo que tener mucho cuidado. No tengo que salir a la calle para nada", ha confesado en directo para 'Sálvame'.

Belén, al igual que muchas otras personas, lleva especialmente mal estar recluida en su casa y sin poder trabajar con normalidad. La ausencia de su marido empieza a pesar (y mucho) desde que ambos decidieran no convivir juntos mientras durase la pandemia, ya que Miguel al ser técnico sanitario está muy expuesto a los contagios. Por ese motivo, la 'Princesa del pueblo', de lo más orgullosa por el compromiso que está mostrandos su chico, ha querido mandarle un mensaje de apoyo y fuerza para enfrentarse a todo lo que está por venir.

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“Estoy bien. Miguel está trabajando mucho y también está bien. Ya sabemos como está el sector sanitario, nosotros somos unos afortunados, no es fácil que él esté en una casa y yo en otra”, ha reconocido la tertuliana con la voz temblorosa por la emoción.

Miguel Belén Esteban
GTRES

La hija de Jesulín de Ubrique se ha convertido en el mejor apoyo de su madre. Tanto es así que la joven está ayudando a Belén cómo cámara de retransmisiones en directo, gracias a la sección diaria de cocina que ha organizado para Telecinco mientras dure la cuarentena: "Mi hija me ayuda, a la pobre la tengo loquita", ha asegurado orgullosa la ganadora de 'GH VIP 3'.

También, ha querido mostrar su preocupación por su madre, ya que el COVID-19 le ha pillado en Benidorm junto a uno de los hermanos de Belén. Además, no poder asistir a su puesto de trabajo le ha afectado como nunca se hubiese imaginado: "Es la primera vez que he llorado por no ir a trabajar", le ha reconocido a Jorge Javier Vázquez.