Isabel II piensa seguir adelante con sus planes de Navidad a pesar de todo. Son muchos los frentes abiertos que tiene la soberana británica en estos momentos. El último el del ingreso de su marido Felipe de Edimburgo en un hospital de Londres. Pero para ella las fiestas navideñas son sagradas y, en la medida de lo posible, piensa seguir con su agenda de toda la vida.

La madre del príncipe Carlos de Inglaterra ha llegado esta mañana a la estación de Norfolk para comenzar oficialmente sus tradicionales vacaciones en Sandringham. La monarca, al igual que el resto de la familia real británica, no vive sus mejores días después de que el nombre del príncipe Andrés se haya relacionado con el polémico Caso Epstein. Pero, en la medida de lo posible, están intentado normalizar la situación y su agenda para las fiestas no se ha modificado.

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Así, Isabel II se ha esmerado para que el espíritu navideño invada el Palacio de Buckingham, donde antes de poner rumbo a Sandringham ha celebrado su tradicional almuerzo de Navidad que da el pistoletazo de salida a las fiestas de los Windsor. Una cita a la que han acudido todos los hijos de la reina con sus familias, excepto los duques de Sussex.

Y es que las cosas con el príncipe Harry y su esposa Meghan Markle no están bien. Aunque el año pasado los duques de Cambridge y los de Sussex compartieron mesa y mantel con la reina, este 2019 ni Meghan Markle ni el príncipe Harry pasarán la Navidad en Reino Unido. Según avanzó el 'Daily Mail', el matrimonio pasará todas las fiestas, las primeras de su hijo Archie, en Estados Unidos con la madre de la exactriz.

Isabel II en Norfolk
Gtres

El príncipe Andrés, la tensión con Harry y Meghan... La reina Isabel II celebra una Navidad marcada por la polémica pero, ante un 2020 movidito y con cambios, se ha propuesto disfrutar y sobre todo descansar en su refugio navideño.