Isabel II tiene mucha experiencia a sus espaldas gestionando todo lo relacionado con su familia. Todas las decisiones que se toman en el seno de los Windsor tienen que pasar por ella. Es la encargada de aprobarlas y a veces propone cuestiones a sus familiares anticipándose a lo que va a suceder. Y esto es lo que sucedió con Harry y Meghan hace unos años. La reina de Inglaterra propuso a la pareja algo que en su momento ellos rechazaron y que ahora cobra mucho sentido. No sería de extrañar que en algún momento Isabel II haya dicho a su nieto y su mujer eso de “te lo dije”, porque ella ya se veía venir el ‘Megxit’.

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La soberana británica sabía lo que suponía para Meghan el hecho de casarse con Harry y que su vida cambiara de forma radical. Isabel II sabe que no es fácil llegar a una familia real y adaptarse a su protocolo, a su ritmo de trabajo y a la exposición pública. Por eso, unas semanas antes de que se celebrara la boda de los duques de Sussex, no dudó en ofrecer a la pareja que rechazaran sus títulos como miembros de la corona y dejaran de formar parte de la familia real. De esta forma Meghan tenía vía libre para continuar con su trabajo como actriz y para vivir en Estados Unidos.

Meghan, Harry Isabel II

En ese instante la duquesa de Sussex tuvo clara su respuesta. Dijo que no estaba dispuesta a tomar ese camino y que estaba muy feliz con pertenecer a los Windsor y trabajar para la realeza de Reino Unido. Isabel II agradeció su predisposición e intentó integrarla en su familia como a uno más. Pero ahora, casi dos años después de la celebración de su enlace, Harry y Meghan han decidido por ellos mismos lo que en su momento les propuso su abuela.