El príncipe Andrés ha anunciado que renuncia a sus “obligaciones reales” tan solo cuatro días después de la desastrosa entrevista en la que intentó explicar sus vínculos con Jeffrey Epstein. La reina Isabel II ha permitido que el duque de York tome esta decisión tras reconocer su amistad con el pederasta.

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En un comunicado emitido el pasado miércoles 20 de noviembre, el duque de York admite que sus vínculos con Epstein, quien fue encontrado muerto el pasado mes de agosto en la cárcel de Nueva York en la que cumplía condena, han causado “una gran disrupción en el trabajo de la familia real”.

“Lamento sin rodeos mi errónea relación con Jeffrey Epstein”, ha afirmado el príncipe Andrés en un comunicado, en el que ha mostrado toda su disponibilidad para colaborar con la justicia. “Solo espero que con el tiempo [las víctimas] sean capaces de reconstruir sus víctimas”, ha añadido.

Según han publicado varios medios británicos, esta decisión la habría tomado personalmente la reina Isabel II, quien la consultó con el príncipe Carlos, quien actualmente se encuentra de viaje oficial en Nueva Zelanda. Un movimiento que seguro ha sido muy duro para la monarca, ya que el duque de York siempre ha sido considerado su hijo favorito.

Este anuncio llega tan solo cuatro días después de que el duque concediera una entrevista a la cadena BBC. En ella, el príncipe Andrés negóhaber tenido un encuentro en casa de Maxwell con Virgina Roberts. Esta mujer mantiene que la obligaron a mantener relaciones sexuales con el miembro de la familia real cuando tenía 17 años.

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A pesar de que había una fotografía del encuentro, el príncipe aseguró “no recordar” nada y contó que ese día estaba con su hija Beatriz. Una coartada desmontada por los medios británicos a las pocas horas. El duque sí que reconoció que su relación con Epstein había sido un error. Aun así, el impacto mediático de la entrevista ha sido tan negativo que ha terminado con su renuncia a sus obligaciones reales.