Nada más acabar las Navidades la familia al completo de Federico y Mary de Dinamarca viajaban hasta Suiza donde protagonizaron un entrañable posado antes de que los príncipes Christian (15 años), Isabella (12 años) y los mellizos Vincent y Josephine (9 años) iniciaran sus clases en la escuela internacional Lemania-Verbier de Suiza, donde permanecerán internos durante 12 semanas.

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Tal y como publicaba Mary de Dinamarca este otoño nada más conocerse la noticia de que sus hijos se irían lejos de casa por una temporada, ella también se mudaría al país vecino para estar más cerca de ellos. Una información que, lejos de ser positiva, se ha convertido en una nueva polémica para el hijo de Margarita de Dinamarca y su esposa.

Príncipes de Dinamarca
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El problema viene con motivo de la residencia que durante los días previos a su ingreso en el internado, la familia se instaló en una gran casa de campo que el heredero danés habría adquirido hace más de diez años y que ocultó a la opinión pública hasta ahora. Además, se trata del lugar escogido por su mujer para permanecer en Suiza durante el próximo trimestre, cerca de sus hijos. Tal y como estiman los medios daneses, la propiedad podría superar los 1,5 millones de euros, teniendo en cuenta su ubicación -Verbier- y dimensiones, aunque hace diez años, debido a la crisis financiera, su precio podría haber sido algo inferior.

Fue el pasado mes de noviembre cuando el diario danés HER & NOU destapó la información y pidió explicaciones a la Casa Real, cuestiones que no fueron aclaradas por considerarse "de naturaleza privada". Ahora, con motivo de la partida de los niños a la escuela suiza, los príncipes ha accedido a dar una rueda de prensa para los medios confirmando los rumores. Tal y como publica días más tarde Billed Bladet, se trata de un chalet típicamente suizo de tres plantas, con cuatro dormitorios, sauna para seis personas y una amplia terraza.

Casa Real de Dinamarca
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"Los daneses somos los que pagamos su modo de vida, por lo que deberíamos haber sabido que tenían esa casa", reivindicaban desde la alizanza roji-verde de Dinamarca, partido de izquierdas. Por su parte, la parlamentaria conservadora Birgitte Bergman ha apoyado al matrimonio: "Mi partido apoya a la familia real al 100% y todo lo que hacen, siempre y cuando sea dentro de la ley. No vemos ningún problema con este asunto. Además, deberíamos verlo como un caso antiguo, sucedió hace 10 años y no tiene relevancia a día de hoy".

Como era de esperar, las críticas y los apoyos no han tardado en llegar. Sin embargo, los príncipes Federico y Mary de nuevo se han visto envueltos en una polémica de índole social por la que serán muy criticados. La noticia ha corrido como la pólvora por el país, llenando de críticas las redes sociales hasta tal punto que el asunto ha llegado hasta el Parlamento danés. Sin embargo, lo que más ha indignado a los daneses es que la pareja alquilaba esa casa a través de una agencia inmobiliaria para ganar dinero, una cifra que oscila entre 4.000 y 10.000 euros semanales, según informa Ekstrabladet.

Príncipes de Dinamarca
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Ante el escándalo, el príncipe Federico se ha visto obligado a renunciar al alquiler, ya que miembros del Parlamento han puesto en duda la legalidad de las operaciones. Y es que por ley la familia real no puede gastar el dinero de su appanage (asignación del Gobierno) fuera de sus fronteras sin permiso de la Cámara. Una situación que, como era de esperar, ha vuelto a destapar la situación de su hermano Joaquín viviendo en París quien, junto a su mujer Marie, adquirió hace unos años una casa en Francia.