A pesar de que es uno de los eventos más destacados del año para la Casa Real danesa, lo cierto es que también es una de las citas más criticadas tanto por los medios de comunicación como por lo ciudadanos.

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Este miércoles tenía lugar la Cacería del Rey, una tradición anual a la que asisten aristócratas de todas partes del mundo y que generalmente está organizada por la reina Margarita. Como en toda montería, una vez finaliza el evento, se exhibe el resultado ante todos los asistentes. Por este mismo motivo, cada año tienen lugar unas impactantes imágenes en las que los príncipes son protagonistas de paseos entre los animales muertos.

De nuevo, ha vuelto a tener lugar una cacería más. Para rematar el día y a las puertas del castillo de Fredensborg y al calor de las fogatas, la reina Margarita, su hijo y su cuñada han dejado para el recuerdo diferentes instantáneas muy cuestionables

para los ciudadanos de Dinamarca. La filosofía ecológica y absolutamente respetuosa con el medioambiente del país choca mucho con esta práctica habitual de los monarcas.

Federico y Mary de Dinamarca cacería
Cordon Press

La razón de esta práctica anual es controlar la sobrepoblación de ciervos de Dinamarca, sin embargo, las críticas llegan desde muchas partes del mundo, especialmente desde Australia, la tierra natal de la princesa Mary. En esta ocasión ha sido PETA la que ha puesto el grito en el cielo contra la royal que, en otras ocasiones, ha llevado a sus hijos a la cita.

"Es una falta de sensibilidad que los príncipes enseñen a sus hijos que matar animales es aceptable y es una pésima decisión paternal. Hay muy poca gente hoy que no considere la caza como un deporte violento y sangriento, como un placer barato en tomar una vida y una exhibición de poder sin sentido sobre quienes no lo tienen", publicaba la asociación animalista.

A pesar de ello, no parece que la Casa Real danesa tenga pensado eliminar esta práctica de su agenda anual. Se rata de una tradición muy arraigada en la familia que siguen llevando con total naturalidad, haciendo oídos sordos a las críticas y los comentarios. Como curiosidad, la reina Margarita presume de tener en uno de los sótanos de Palacio la cornamenta del ciervo que supuestamente en 1698 causó la muerte del rey Christian V. Una señal más de la peculiar relación de la familia real con la caza de animales.