Su imagen pública, siempre al lado de la princesa Victoria, sonriente y amable allá donde vaya, le ha convertido en una figura muy querida y respetada ante el pueblo sueco. Pero la vida de Daniel Westling no siempre ha sido de color de rosas.

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Ha sido en el documental Året med Kungafamiljen (El año con la Familia Real), en el que la princesa Magdalena ha protagonizado unas declaraciones sobre la decisión que tomó su padre el pasado mes de octubre, donde también el esposo de la heredera ha hablado de algunos de los aspectos más difíciles de su vida, entre los que destacan la enfermedad que ha padecido, así como las que tiene como padre.

Victoria y Daniel de Suecia
Gtres

Fue con 15 años cuando Daniel de Suecia sufrió una grave lesión jugando al fútbol. "Tuve una conmoción cerebral y dolor en el pecho", recordaba frente a las cámaras del programa televisivo. "Los médicos descubrieron que algo estaba mal en mis riñones y me dijeron que algún día necesitaría un trasplante", una carencia que, algunos años más tarde, había empeorado drásticamente. "Estaba muy enfermo, no fue una buena etapa", confesaba.

Ante la situación, su padre le salvó la vida al donarle un riñón. Fue hace diez años, meses después de su compromiso con su actual esposa, cuando Daniel fue operado. "Es como si de repente volvieras a ver la vida en color, después de haberla visto en blanco y negro", confesaba el príncipe con inmensa gratitud: "Inmediatamente después de la operación me sentí muy bien, fue como si me hubieran dado una nueva vida de un día para otro", explicaba mientras traía a su memoria recuerdos dolorosos sobre una experiencia que fue de vital importancia para él.

Daniel de Suecia
Gtres

Desde su posición dentro de la Casa Real sueca, el yerno de los reyes Carlos Gustavo y Silvia ha pronunciado diferentes discursos en los que anima a los ciudadanos de su país a que se registren como donantes de órganos. Una petición que, además de estar basada en su propia experiencia, también emite desde su faceta de padre.

La princesa Victoria y Daniel Westling tienen dos hijos, los pequeños Estelle y Oscar. Por ellos, el royal tomó la histórica decisión de tomarse un permiso de paternidad para ser el que cuidase de ellos, una situación de la que también quiso hablar en el documental. "Como padre, no se me ocurre nada peor que mi hijo necesite un órgano que no puede conseguir, pero podría ser diferente si más personas estuvieran dispuestas a donar", explicaba. Por lo que, una vez más, el príncipe hacía un llamamiento público a la generosidad en este tipo de casos en los que las vidas de las personas pueden estar en juego.

Todo un ejemplo que, visto desde la propia experiencia y narrado con tanta sinceridad, se convertirá seguro en una estela a seguir para los ciudadanos de Suecia.