Nada más conocerse la noticia de las restricciones debido a la crisis del coronavirus, Carlos de Inglaterra y Camilla Parker Bowles decidieron trasladarse a Birkhall, la residencia que tienen en Escocia, para pasar allí el confinamiento. La pareja comenzó junta el aislamiento, pero unos días después de llegar a la casa, el príncipe Carlos dio positivo en COVID-19. Desde ese momento el padre de Guillermo y Harry de Inglaterra se separó de su mujer y permaneció durante unos días lejos de ella, haciendo uso de estancias diferentes de su hogar.

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A la semana de dar positivo, el hijo de Isabel II abandonó su aislamiento. Ya no presentaba síntomas y sus médicos le permitieron salir más allá de las estancias en las que había estado pasando una semana en solitario. Pero en ese momento no pudo reunirse con su mujer. En el instante en el que se conoció el positivo de Carlos de Inglaterra a Camilla se le hizo el test. La nuera de la reina de Inglaterra dio negativo, pero al haber estado en contacto con él comenzó también su propio aislamiento. Según las indicaciones de Reino Unido, quien haya dado negativo pero haya estado en contacto con alguien con COVID-19 tiene que seguir esta restricción durante dos semanas. Así que no ha sido hasta hoy cuando la pareja ha podido reunirse.

Carlos y Camilla

Carlos de Inglaterra y Camilla Parker Bowles comienzan así una semana muy especial para ellos. El jueves 9 de abril el matrimonio celebra el 15 aniversario de su boda. Una fecha marcada en el calendario que podrán pasar juntos. Estos días, aunque han estado separados, los dos han estado trabajando. Tanto Carlos como Camilla han tenido algunas reuniones y han gestionado algunas cuestiones de forma virtual y el príncipe Carlos ha mandado mensajes de ánimo y apelando a la responsabilidad en nombre de los dos.