El pasado mes de marzo Alberto de Mónaco se convertía en el segundo miembro de la Realeza en dar positivo por coronavius, después de conocerse días antes el contagio de Carlos de Habsburgo-Lorena, nieto del último emperador de Austria-Hungría y jefe de la Casa de Habsburgo.

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El soberano pasó su recuperación aislado de su familia en el Principado, pero su estado de salud no revistió gravedad en ningún momento, por lo que pudo continuar atendiendo su agenda desde su despacho. Eso sí, lejos de la princesa Charlene y sus hijos, los mellizos Jacques y Gabriella.

Alberto de Mónaco
Gtres

Además de sumarse a los diferentes discursos y mensajes de apoyo y concienciación social que la mayoría de los reyes de Europa han realizado desde el inicio de la pandemia, el hermano de Carolina de Mónaco ha querido dar un paso más allá y adelantarse a la inevitable crisis económica que esta situación está comenzando a provocar.

De esta manera, Alberto II emitía hoy un comunicado en el que se informaba de que se va a reducir en un 40% el presupuesto que el Estado otorga al funcionamiento de Palacio.

Comunicado Principado de Mónaco
Palais Princier de Monaco

En sus palabras el soberano se muestra muy preocupado ante "el gran impacto que tendrá el covid-19 en el presupuesto del Estado con un déficit previsto de casi 500 millones de euros para el año fiscal 2020. Esta cantidad corresponde a la financiación de las medidas de apoyo excepcional decretadas por el Gobierno así como a la reducción de ingresos prevista por el Gobierno".

"La gravedad de la situación exige una gestión financiera más rigurosa e importantes esfuerzos, con vistas a una reducción general del gasto del Gobierno", reza la declaración. "En este contexto, el Príncipe ha decidido reducir los gastos del funcionamiento del Palacio en un 40% respecto al año anterior. Su dotación pasará de los 13,2 millones de euros a los 8. El Príncipe tiene toda la confianza en la solidez del modelo económico de Mónaco para superar esta crisis sanitaria y social con consecuencias económicas sin precedentes para el país", concluía.

Alberto y Charlene de Mónaco
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No cabe duda de que la situación de incertidumbre pone a Mónaco en peligro. Se trata de una ciudad-estado en la que el turismo y las competiciones deportivas tienen gran importancia, dos sectores que se han visto fuertemente afectados por la crisis sanitaria y que por el momento continuarán en stand by.

Además del cierre de comercios, establecimientos de ocio, hostelería y otras actividades entre las que destaca el icónico Casino de Montecarlo, tampoco tendrá lugar en mayo una de las grandes citas en el calendario monegasco: el Gran Premio de Fórmula 1 en el que es el circuito urbano con más glamour del planeta. Precisamente este evento congrega cada primavera a miles de yates atracaban en los embarcaderos para poder asistir a una cita que trasciende el mundo deportivo.