No hay nada que frene ya a Meghan Markle a la hora de labrarse un futuro fuera de la familia real británica. Ni siquiera la reina Isabel II es capaz de parar a la mujer del príncipe Harry en sus intenciones. La duquesa de Sussex ha dado el primer paso al emitir un comunicado en el que acepta la decisión de la monarca de que no puedan utilizar la palabra ‘royal’ pero ha dejado claro que legalmente, si quisiera, podría hacerlo. Y ahora va a llevar a cabo algo que no hará ninguna gracia a la abuela de Harry.

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La reina de Inglaterra hizo una petición desesperada a Harry y Meghan hace unos días. Les pidió que viajaran a Londres el próximo 9 de marzo para asistir a la Commonwealth, un evento familiar en el que la soberana quiere reunir a todos los Windsor. Los duques de Sussex han aceptado la petición, pero van a utilizar el viaje a Reino Unido en su propio beneficio. Desde que decidieron dejar de formar parte de la familia real británica aseguraron que se buscarían sus propios trabajos para no depender económicamente de la corona y así lo están haciendo.

Meghan Isabel II

Viajarán a Londres unos días antes del 9 de marzo y aprovecharán para mantener reuniones de trabajo privadas. La mayoría estarán destinadas a obtener beneficios para las fundaciones de las que forman parte, pero es probable que haya otras para cerrar otro tipo de negocios que no tienen nada que ver con su lado solidario. A Isabel II no le queda más remedio que aceptar esto. Sabe que si pretende que Harry y Meghan acudan a un acto familiar, tienen que tener algo a cambio. Y en esta ocasión esta recompensa será poder dedicar tiempo en Reino Unido a sus asuntos privados aunque a la monarca no le haga gracia y se interprete en parte como una conspiración de Meghan hacia ella.