Beatriz de York ha pasado una de las semanas más complicadas de su vida. La polémica que envuelve a su padre el duque de York le tiene muy preocupada. En parte la hija de Sarah Ferguson y el príncipe Andrés se ha sentido culpable de que su padre haya tenido que tomar la decisión de retirarse de la vida pública. Beatriz intentó frenar la entrevista que el hijo de Isabel II concedió a la BBC pero el intento fue un fracaso absoluto. Además de por su padre, está preocupada por su futuro. Es muy probable que el hecho de que Andrés de Inglaterra se haya retirado de la vida pública afecte a sus hijas y que tanto Beatriz como Eugenia vean disminuidos sus compromisos profesionales con la corona británica.

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A esto hay que añadir que Beatriz se encuentra en plenos preparativos de su boda con Edoardo Mapelli. Tiene previsto casarse con el italiano el próximo año, pero los meses previos no están siendo como imaginaba. La polémica que rodea a su padre, el hecho de que vaya a pagar su boda de forma privada y que no vaya a ser de tanta magnitud como la de su hermana Eugenia hacen que la joven lo esté viviendo con una sensación agridulce. Pero si algo intenta en medio de toda esta vorágine es seguir con su rutina. Así que ha decidido continuar con su vida social y ha acudido a un evento en el que por un rato ha olvidado los malos momentos.

Beatriz de York

Junto a su prometido ha asistido a un concierto de villancicos. Beatriz de York quiere disfrutar al máximo su última Navidad como soltera y ha comenzado por acudir a la iglesia de St James para disfrutar de las canciones más navideñas. A la salida del acto Beatriz y Edoardo se han mostrado de lo más relajados y no han perdido la sonrisa pese al difícil momento por el que están pasando.