Hay algo de lo más extraño en el anuncio del compromiso de Beatriz de York y Edoardo Mapelli. La pareja ha anunciado que contraerá matrimonio el próximo año, pero todavía no saben la fecha exacta en la que se convertirán en marido y mujer. Si de momento no hay día elegido, ¿por qué tanta prisa por anunciar su enlace?

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El anuncio de la boda ha tenido lugar al mismo tiempo que han salido a la luz las informaciones que relacionan al príncipe Andrés con el caso Epstein. En los últimos días ha habido novedades sobre las acusaciones de abusos sexuales que ha recibido el hijo de Isabel II. Entre ellas que el FBI investigará al ex marido de Sarah Ferguson.

Las últimas noticias han pasado totalmente desapercibidas en gran parte gracias al anuncio del compromiso de su hija mayor con el multimillonario italiano. A priori estar envuelto en esta situación y que se anuncie que tendrá que ejercer como padrino podría resultar incómodo para el duque de York. Pero lejos de suponer un conflicto para él, parece que su hija le ha hecho un favor desviando la atención.

El hecho de que la hija mayor de Sarah Ferguson y el príncipe Andrés haya anunciado su boda sin poner fecha se achacaba a que se sentía presionada por casarse. Que su hermana pequeña ya haya pasado por el altar y que ya lleva un año de relación con Edo eran algunos de los motivos de esa presión. Pero tampoco hubiera pasado nada si hubiese esperado a tener fecha para anunciarlo. De ahí que la teoría de que este compromiso sea una cortina de humo cobre cada vez más fuerza.

La alegría de Beatriz y Edoardo, la emoción de Eugenia de York por la boda de su hermana y lo importante que será para Sarah Ferguson este día han sido las noticias relacionadas con los York en esta última semana. Mientras, del príncipe Andrés, ni rastro.

En los últimos meses el duque de York ha preferido mantenerse al margen de la vida pública. La última vez que se le pudo ver fue hace dos semanas cuando acudió a Balmoral a ver a su madre en una visita privada.