Hace un mes Archie Harrison celebró su primer cumpleaños. El hijo del príncipe Harry y Meghan Markle se encuentra en una etapa de lo más especial. Cada día sorprende a sus padres con algo nuevo. Una fuente cercana a la pareja ha revelado a ‘Us Weekly’ que el primogénito de los duques de Sussex ya interactúa con juegos y palabras. Esta persona ha asegurado que el pequeño es cada vez más divertido y que los felices papás están encantados con él y que le dedican la mayoría de su tiempo. Hay que recordar que una de las principales razones por las que el nieto de Isabel II y su mujer decidieron llevar a cabo el ‘Megxit’ fue pasar más tiempo con Archie y darle una educación en privado y lejos del protocolo monárquico. De ahí que ahora estén disfrutando tanto de todas las novedades que tienen que ver con su hijo que… ¡Ya dice sus primeras palabras!

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“Está diciendo algunas palabras como papá, mamá, libro y perro”, ha desvelado la fuente cercana al matrimonio. Estas palabras son de lo más significativas, ya que dejan muy claro cómo es el día a día del pequeño. Por un lado está siempre con Meghan y Harry, así que es normal que como muchos niños tenga entre sus primeras palabras ‘papá’ y ‘mamá’. Además el bisnieto de Isabel II encuentra en los dos perros de la familia una compañía inmejorable. Según los que han visto a Archie con los animales de la familia, se lleva muy bien con ellos. Así que no es de extrañar que ‘perro’ también esté entre sus primeros vocablos. Y hay que fijarse en el vídeo que compartieron los duques de Sussex en el primer cumpleaños de su hijo en el que Meghan aparece leyéndole un libro, otra de sus primeras palabras. Una clara muestra de que sus padres intentan inculcarle la lectura en su día a día.

Archie y Meghan

Esto no es lo único que esta persona tan cercana a la pareja ha contado sobre cómo se encuentra Archie después de cumplir su primer año de vida. También ha revelado que el pequeño está feliz, tranquilo y que ya ha empezado a jugar bastante. Entre sus juegos favoritos están los de construcciones con bloques y el escondite. De esta forma Harry y Meghan están consiguiendo lo que pretendían, que su hijo crezca en un entorno alejado de la familia real y lleve a cabo las actividades de cualquier otro niño sin tener que estar pendiente del protocolo.