Fue el martes pasado durante la gala de Tierra de Nadie: Supervivientes 2022 cuando Anabel Pantoja se veía expuesta a una situación más que delicada para ella. El reality desplegaba la llamada mesa de las tentaciones para tentar, nunca mejor dicho, a los supervivientes a llevar a cabo ciertos 'retos' a cambio de comida. La primera en llegar a esa mesa fue Anabel Pantoja y Lara Álvarez le ofrecía raparse el pelo a cambio de una hamburguesa XXL. La sobrina de Isabel Pantoja se negaba en rotundo, aunque después aceptó cortarse unos centímetros.

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Anabel Pantoja acepta cortarse el pelo en 'Supervivientes 2022' a cambio de una hamburguesa XXL

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Una decisión cuyo resultado no acabamos de ver al completo durante Tierra de Nadie: Supervivientes 2022 porque Lara Álvarez prefirió cortarle solo un mechón con los centímetros acordados y ya fuera de cámara que le cortasen el pelo para que se le quedase con un resultado más profesional. Ahora por fin Lara Álvarez terminaba su tarea y Anabel Pantoja está espectacular.

Anabel Pantoja con su nuevo look en Supervivientes 2022.

Anabel Pantoja con su nuevo look en Supervivientes 2022.

Anabel tuvo muchísimas dudas y aunque siempre tuvo claro que no se iba a rapar la cabeza, llegó un momento que sus ganas de comer eran tales que aceptó cortarse unos centímetros. Tras más de dos meses alejada de la civilización y con el hambre acechando, Anabel Pantoja se negaba primero en rotundo a raparse la cabeza, como sí hicieron en sus correspondientes ediciones Ana María Aldón y María Jesús Ruiz. "¿Raparme el pelo? ¡Ni de coña! ¡Lo de raparme no!", decía.

Sin embargo, llegaba finalmente a un acuerdo con Lara Álvarez. "No lo tires al suelo que me lo voy a llevar de recuerdo. ¡Ay, mi pelo! ¡Qué pena!", decía entre lágrimas Anabel. Unos momentos de tensión que Anabel Pantoja llevó de la mejor manera posible, aunque sí que destacó que al resto de sus compañeros no les habían puesto tentaciones tan difíciles. Yulen Pereira, su novio, aceptó también su reto a cambio de una comida cocinada por su madre y de ahí que el esgrimista haya tenido que pasearse todos estos días con un tanga por la playa.