Anabel Pantoja ha tenido, una vez más, una tarde en 'Sálvame' de aúpa. La colaboradora ha tenido un brutal enfrentamiento con Las Mellis y ha acabado abandonando el plató a lágrima viva empañando la que estaba siendo una jornada laboral relativamente tranquila para ella y su familia por la guerra encarnizada de Belén Esteban y María José Campanario que no deja de ocupar horas de televisión (¡y lo que queda!).

Artículo relacionado

Este martes 9 de febrero es el cumpleaños de su primo Kiko Rivera y siempre ha sido una fecha marcada en rojo en el calendario para los Pantoja. Anabel no ha podido evitar sentirse triste por la nostalgia y también por el dolor que le produce recordar, hoy más que nunca, que su familia está rota y que pinta a que nunca volverá a ser como antes.

"Antes este día se celebraba con una gran fiesta, una barbacoa... Ahora, se une la complicada situación que vivimos y el enfrentamiento", ha dicho Anabel a sus compañeros de 'Sálvame'. Eso sí, como es tradición Anabel Pantoja ha hecho un regalo a su primo Kiko Rivera y le ha regalado lo que él quería. "He hablado con él y le he preguntado qué quería que le regalase, él tiene de todo y no sabía que comprarle", ha empezado contando.

Anabel Pantoja

La felicitación de Anabel Pantoja a su primo Kiko Rivera en Instagram.

Instagram @anabelpantoja00

Entonces, sus compañeras, curiosonas, le han preguntado qué era ese regalo y Anabel lo ha contado sin problemas: "Ya se lo he comprado, es un teclado para el ordenador. Lo que él quería", ha dicho. Kiko Rivera ha empezado una nueva aventura laboral desde internet que le ilusiona mucho y, además, también es habitual que haga directos con juegos y, al parecer, quiere renovar su equipo de trabajo.

Kiko Rivera ha celebrado un 37 cumpleaños agridulce. El hijo de Isabel Pantoja ha estado toda la jornada colmado de detalles, regalos y felicitaciones, pero le ha faltado el paso al frente de su madre, que como él mismo ha confirmado no le ha felicitado. Sí lo ha hecho su hermana, Isa Pantoja, con unas palabras muy bonitas y, por supuesto, su esposa, Irene Rosales.