El día que Isabel II fallezca será un día histórico. Que muera alguien que haya pertenecido a la realeza europea y que además haya reinado se convierte en todo un acontecimiento repleto de actos. Pero si a esto añadimos que fallece la monarca más longeva y que más años ha estado en un trono europeo, es previsible que todo se magnifique. Para que ese día nada quede a la improvisación, para garantizar la seguridad y para hacerlo todo de forma ordenada, existe desde hace años un protocolo que dicta lo que habrá que hacer. Es lo que se conoce como Operación London Bridge. Unas normas que tienen que conocer muy bien todos los implicados en ella para que en ese momento todo salga bien. La operación está dividida en varias fases.

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El encargado de activar este protocolo será el secretario de Isabel II. Para hacerlo tendrá que llamar a quien en ese instante ocupe el cargo de primer ministro y cuando esta persona descuelgue el teléfono, dirá una frase clave: “London Bridge is down”, que quiere decir “El puente de Londres ha caído”. A partir de ahí el primer ministro tendrá que informar a todos los jefes de Estado más importantes del mundo y después comunicará la noticia a la agencia de noticias más importante del país. En la página web y redes sociales de la casa real británica también se hará un comunicado. Y los medios de comunicación del país tendrán que interrumpir su programación para informar de la noticia. En ese momento ya lo sabrá todo el mundo y habrá diez días de luto oficial.

Isabel II

Durante cuatro días el cuerpo de la reina permanecerá en el palacio de Westminster. Serán días de muchos actos y ceremonias en memoria de la monarca.Y a los nueve días del fallecimiento será cuando tenga lugar en la abadía de Westminster el funeral al que asistirán dos mil invitados entre los que habrá personalidades internacionales de diversos ámbitos como la realeza o la política. Una vez finalice la ceremonia llevarán el féretro hasta el castillo de Windsor, donde será enterrada. Lo harán en un desfile repleto de miembros de la Royal Navy y ante la mirada de miles de británicos.

Isabel II y el príncipe Carlos

Y en cuanto la reina muera lo primero que sucederá será que el príncipe Carlos (si no decide abdicar a favor de su hijo) subirá al trono. Al día siguiente del fallecimiento de su madre será nombrado rey de Inglaterra en presencia de sus hijos y pronunciará su primer discurso en el cargo. La Operación London Bridge terminará cuando el ya rey Carlos, el día del entierro de su madre, arroje tierra roja en un cuenco de plata. Un símbolo con el que comenzará una nueva era.