"Si a quien madruga, Dios le ayuda, a mí me tiene que ayudar más porque hoy es sábado, pero es por una buena causa", decía Violeta Mangriñán sin desvelar el motivo.

El caso es que la extronista llevaba tiempo dándole vueltas a una cuestión estética a la que quería darle solución: unas pequeñas cicatrices que tiene en su rostro por culpa del acné, así como el agujerito que tiene en la boca, secuela de un piercing que llevó siendo una adolescente. Y dicho y hecho.

Violeta tenía cita con el doctor Carlos Morales, quien se encargaría de hacerle esos pequeños retoques. No es la primera vez que hace 'arreglitos', tal y como ella misma ha confesado en sus redes sociales.

Artículo relacionado

Violeta ha querido curarse en salud y evitar las siempre incómodas preguntas de 'qué llevas ahí'. "Voy a tener que llevar un puntito aquí, otro aquí y otro al lado de la boca. En la boca no, no vais a tener esa suerte (ríe). Lo cuento porque si estos días me veis que me tapo la boca o que no subo historias hablando que sepáis que es por eso. El lunes, que tengo grabación de 'Mujeres y hombres...' me veréis con los puntos", ha explicado mientras se dirigía a la consulta del doctor.

Artículo relacionado

"Por si le puede servir a muchas chicas que, como yo, cometieron en su día esta gran estupidez", dice, refiriéndose a la decisión de ponerse un piercing en la boca. "Llevo tantos años queriéndome quitar este maldito agujero, que estoy contenta", ha añadido.

Pues la exsuperviviente se echaba la manta a la cabeza y este domingo mostraba el estado actual de su rostro a través de Instagram. "¡No os asustéis!", decía restando importancia al llamativo postoperatorio con las costras que rodeaba su boca y que le acompañarán los próximos días.

Violeta Mangriñán