A pesar de que ya se ve luz a final del túnel, el confinamiento no ha sido nada fácil. Después de casi dos meses de encierro, María Teresa Campos le ha confesado a Risto Mejide que "el coronavirus le ha cogido muy débil". Sin embargo, ha sacado fuerzas de flaqueza y ha mirado el lado positivo de la situación. La ex de Bigote Arrocet se ha acordado del último planazo que hizo antes de que el Gobierno decretara el estado de alarma. ¡Y que, próximamente, podrá volver a hacer!

"No me acuerdo muy bien pero seguramente lo que hice es comprar alguna cosita en unos grandes almacenes. Me encanta comprar lo que me falta muchas veces de maquillaje o de ropa, ya luego me quedaba en la casa", ha revelado sacado su lado más coqueto al descubierto.

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María Teresa se encuentra refugiada junto a su hija Terelu y ha contado en exclusiva para Lecturas los problemas de salud que le ha causado estar confinada tanto tiempo: "Las cosas siempre me afectan al estómago, más que al sueño. Terelu no deja que nadie entre en casa y no puedo ponerme ni un tinte ni cortarme el pelo", ha asegurado.

Además, la madre de Alejandra Rubio organiza absolutamente de todo: "Nosotras no salimos para nada. Terelu se encarga de todo por teléfono, es la reina de las compras".

María Teresa y Terelu Campos

Además el clan Campos se enfrenta a un nuevo varapalo familiar: Carmen Borrego se encuentra en plena lucha por el COVID-19.

A pesar de que no ha necesitado ayuda hospitalaria, la hija menor de la periodista lleva desde mediados de abril encerrada en una habitación y preocupada por el estado de salud de su madre. Su estado de ánimo está por los suelos y José Carlos, su marido, se encarga de que no le falte absolutamente de nada en estos días tan difíciles. Afortunadamente, él ha dado negativo y no presenta ningún síntoma.