Sobreponerse a las adversidades es una cualidad que no todo el mundo tiene. Toñi Moreno ha dejado claro, a lo largo de su carrera, que los obstáculos son algo habitual y hay que enfrentarse a ellos con serenidad y templanza. Y no le ha ido nada mal. La presentadora se sinceraba este lunes con Kiko Rivera en su canal de twitch. Espontánea y natural como siempre, Toñi no ha tenido reparos en confesar el peor momento que tuvo que pasar y cómo logró superarlo.

Artículo relacionado

Está en una etapa serena de su vida. Junto a su hija y combinando proyectos sin parar, Toñi Moreno es una trabajadora nata. Le apasiona su profesión y no dice nunca que no a explorar nuevos campos. Así, claro, ha llegado donde ha llegado. Hace cinco años, la presentadora vivió uno de sus peores baches. “Perdí un trabajo maravilloso que tenía en las tardes de La 1, tuve una situación sentimental horrorosa, tuve una inspección de Hacienda de las nuestras...”, le relataba a Kiko Rivera, que de baches vitales también sabe un buen rato. “No me multaron porque entendió que yo no tenía ánimo de estafar pero me dejaron seca. Y mi padre le diagnostican un cáncer y se muere en dos meses y medio”.

“Yo estaba totalmente perdida”, reconocía Toñi. “Me dijo Anne Igartiburu que hiciera un curso de coach. Me presenté en una escuela en Sevilla y dije no tengo un duro para pagarte pero te lo devolveré. Me planteé dejar la profesión y dedicarme a esto porque me gustaba. La realidad es que el curso me sirvió pero para mí”. Manejar la emociones y hacerles frente no es una tarea sencilla, y menos cuando los problemas llegan todos juntos. “Tenemos que vivir el hoy. Lo que nos angustia es la incertidumbre”, aconsejaba Toñi a Kiko Rivera.

Toñi Moreno Kiko Rivera

Toñi Moreno durante su confesión a Kiko Rivera.

En casa con Kiko

El hijo de Isabel Pantoja pasa por uno de esos momentos. Centro en su familia, Kiko intenta sobrellevar todo el conflicto con su madre de la mejor manera posible. El apoyo de su mujer, Irene Rosales, de su hermana Isa, de su hermano Cayetano y de todos sus amigos ha hecho que Rivera tenga fuerzas para continuar. No sabe cuál será el próximo movimiento de su madre pero está preparado para asumirlo.