Sus fans encontraban de lo más raro que Tamara Gorro no se pasara, como acostumbra, por Instagram a lanzarles besos volados, desearles buenos días o contarles sus planes para el día. Y es que la colaboradora no estaba para ‘stories’ pues tenía entre manos un asunto mucho más importante del que ocuparse: su hija mayor, Shaila, estaba ingresada.

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Tras pedir perdón por su ausencia en redes, algo que acostumbran a hacer los influencers, pues saben que, en su caso, es como si ‘faltaran al trabajo’, y que los followers se preocupan muy pronto, Tamara no ha querido ocultar el motivo de esta desaparición repentina. “No es necesario mantener un silencio cuando no estoy von vosotros”, se excusaba. A continuación y sin entrar en detalles contó que Shaila llevaba ingresada en el hospital desde hacía dos días. “Está todo controlado y mañana nos iremos a casa”. Después, para terminar de tranquilizar a su ‘familia virtual’, preguntó a Shaila cómo se encontraba y la niña gritando y con mucha energía hacía saber que estaba “¡¡¡¡bieeeeeen!!!!”. ¡Nos alegramos!

Shaila, que cumplirá tres años este 2018, es, junto con su hermano Antonio, la alegría de sus padres. Por lo que, un susto que tenga que ver con la salud de los pequeños, es de lo más angustioso. Que Tamara haya hecho público, esta es la primera vez que se encuentran en una situación parecida. Aunque no han querido especificar qué le ha ocurrido a la niña, en la foto aparece Shaila con un vendaje en su diminuto brazo. Quizás se haya quemado y ahora tenga que llevar tapada esa parte de su cuerpo, sea lo que sea, como dice Gorro “está todo controlado”.