¡Menudo jaleo traen los concursantes de Supervivientes este año en la Palapa! Cada uno hace lo que quiere y estamos ante la edición más rebelde del reality, ¡los participantes están incontrolables! Isabel Pantoja ayer también lo hizo, desapareciendo por unos instantes y de manera repentina el lugar en el que se desarrollan las galas del concurso.

Quien inauguró esta tendencia (cada vez más al alza) fue Violeta, que tras una pregunta sobre su entonces novio decidió marcharse de la gala, dejando a Jorge completamente sin palabras. Era la primera vez que, en este concurso, alguien se comportaba así. Sin pretenderlo, Mangriñán estableció precedentes.

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En la última gala, después de vivir sus momentos más tensos a raíz de su enfado con Albert y que este dejara en evidencia su estrategia de pedir el voto del líder para así ser nominada, Pantoja se marchaba por sorpresa de La Palapa y dejaba a la audiencia preguntándose qué había pasado con ella. ¿Se iba para no volver? ¿regresaba? ¿estaba bien? ¿se encontraba mala? Lo cierto es que su salud le jugó una mala pasada, tal y como ella misma se encargó de explicar cuando regresó. Durante la emisión del vídeo sobre los avances del romance entre Violeta y Fabio, la Palapa estuvo muy revolucionada con la ausencia de la artista y al regresar en directo, ella volvía a ocupar su asiento con su grupo. Lara se preocupó por ella, “estoy mejor, me he ido porque he sufrido una bajada de tensión, pero ya estoy mejor ¡que mi familia esté tranquila y todo el mundo tranquilo!”, dijo mientras se tocaba el pelo, aún con expresión angustiada. Parecía llevar el rostro y el pelo humedecido, quizás necesitaba refrescarse para recuperarse al 100%.