Elena Rodríguez, la madre de Adara Molinero, se ha convertido en la undécima expulsada de Supervivientes 2020. A puertas de la final, se ha despedido de la aventura en la última gala del concurso en Honduras y a puertas de la final, que se celebrará en Madrid.

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Elena ha perdido el duelo frente a su mejor amigo del concurso, el guardia civil Jorge Pérez, que sigue reforzando su papel como uno de los favoritos del concurso. A pesar de ser anónimo ha ganado ni más ni menos que a la legión 'adarista'. Elena se ha mostrado muy agradecida con sus compañeros y con el concurso y, feliz por el camino, ha asegurado que ahora solo necesita "abrazar" a sus hijos y a su nieto, Martín.

Su última gala no ha sido nada fácil. Ha tenido una tensa discusión con Rocío Flores pero han terminado reconciliándose de modo que regresa a España sin cuentas pendientes con ninguno de los concursantes que aún pueden ser ganadores. De hecho en sus últimos minutos en Palapa ha hecho una promesa al padre de su nieto: "cuando salgas estará ahí esperándote, mi casa la tienes", le ha dicho.

elena y jorge

Su hija Adara, en plató, no ha podido evitar emocionarse y ha reconocido que la expulsión de su madre le da "mucha pena". Elena ha sido una superviviente muy guerrera que además ha abandonado la aventura tras abrirse en canal y sacar fuera todos sus demonios. "Deja muchos miedos y mucho dolor atrás, estoy deseando que venga porque la necesito mucho", ha dicho Adara muy emocionada.

"Estoy muy feliz", ha confesado a Jorge Javier. "Ha sido muy duro pero muy gratificante. Dejo en la isla muchos sentimientos malos y me llevo muchos buenos, a una nueva Elena, con ganas de vivir y de emprender cosas", ha dicho.