Pocas cosas hacen más feliz a Sofía Suescun que su enorme familia peluda.La colaboradora televisiva, siempre que puede, presume en redes de los perros y gatos que adoptó y que son su mayor orgullo. La novia de Kiko Jiménez se encuentra viviendo unas últimas horas de muchas emociones. Por un lado, la pequeña Thila ha ampliado la familia al dar a luz a cachorritos pero, por el otro, Lucía, su preciosa Rottweiller le destroza el corazón.Sofía Suescun se enfrenta a una de las decisiones más difíciles como 'mamá' de una de sus mascotas más queridas y se ha roto como nunca al confesar en redes sus sentimientos: "Me cuesta mucho decirlo, hay que dormir a Lucía".

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Sofía Suescun seguía con ilusión expectante el parto de su perrita Thila. Los gestos de su rostro eran un abanico de sentimientos encontrados. Preocupada y orgullosa por lo bien que lo estaba haciendo su amiga peluda, pero también con una dolorosa e irremediable cuestión sobre Lucía, su otra mascota desde hace ocho años.

Sofía Suescun

Sofía Suescun, afectada.

Instagram @sofia_suescun

Apenas podía acabar las frases, pues la emoción se alojaba en su pecho y provocaba que las lágrimas resbalaran por sus mejillas sin poder evitarlo. "No quiero ponerme mal, porque es un día para disfrutarlo, acaba de nacer el primer bebé de Tila y hay que celebrarlo, pero por otra parte hay que dormir a Lucía. Me cuesta mucho decirlo cuando ya lo tengo superado y asumido", confesaba en sus 'stories' de Instagram.

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"Quiero verlo como algo positivo, porque ya no le va a doler más la pata", intentaba tranquilizarse y hacerse a la idea de que es la mejor decisión para acabar con el insoportable dolor que Lucía estaba soportando en los últimos tiempos. "Ver a mi madre realmente rota me mata", ha escrito, revelando el trago amargo que está compartiendo con su madre, Maite Galdeano.

Sofía Suescun

Sofía Suescun muestra la huella de su perrita.

Instagram @sofia_suescun

Lucía es irreemplazable para Sofía Suescun, su vacío cuando ya no esté no va a poder llenarlo ninguna otra mascota. Atrás quedarán recuerdos preciosos compartidos con su preciosa Rottweiler, que la acompañará en su nueva casa. "Voy a llevarla ahora a hacer una huellita, aprovechando que tengo ahí la obra de la casa, para que se quede en el cemento su pata y quedármela para el recuerdo", un precioso detalle con el que podrá tenerla siempre cerca.