Tal día como hoy hace 20 años, Pedro Carrasco, padre de Rocío Carrasco, moría de manera repentina en su domicilio de Madrid a causa de un infarto fulminante. Aunque muchos dicen que la relación de la joven con el exboxeador en aquel momento no era muy cercana, la falta de su progenitor supuso un antes y un después en su vida.

En aquel momento, Rocío Carrasco ya se apoyaba en Fidel Albiac, con quien llevaba apenas unos meses de relación. Solo hay que recordar esa terrible imagen en la que la hija de Rocío Jurado lloraba la muerte de su padre en brazos del abogado, siempre en un segundo plano.

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Rocío Carrasco y Fidel Albiac

Rocío Carrasco y Fidel Albiac en el entierro de Pedro Carrasco en 2001

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Nada hacía presagiar que la colaboradora de televisión terminara alejada de todas esas personas que le tendieron la mano aquel fatídico 27 de enero de 2001, día que hoy, en su 20 aniversario, recordará especialmente. La muerte de Rocío Jurado fue el portazo definitivo pero con la pérdida de Pedro Carrasco, que hacía pocas migas con el novio de su hija, empezó todo y es que la joven dejó atrás una vida mediática para ser cada vez más inflexible.

En solo cinco años, Rocío Carrasco se quedaba huérfana, una triste realidad que le llevó a tomar una determinación: cerrarse en Fidel Albiac y esas amistades elegidas con los dedos de una mano como María Teresa Campos o Terelu a quienes considera mucha más familia que la de sangre.

De lo que no cabe duda es que Rocío no necesita a nadie más que a su marido para ser feliz y prueba de ello es el orgullo con el que habla de su matrimonio: "Amor, respeto y admiración por ambas partes", confesaba era la receta para disfrutar de una relación sana y duradera, que también se ha llevado por delante la relación con sus dos hijos.