Paz Padilla ha pasado todo el verano en su refugio más especial en Zahara de los Atunes (Cádiz) rodeada de todos sus seres queridos y escenario en el que en cada atardecer se despedía diariamente de su marido, Antonio, recientemente fallecido. Durante ese retiro más que necesario y merecido de casi dos meses la presentadora ha intentado disfrutar de alguna escapada en compañía de su hija y de su yerno Iván, quiénes se han convertido en su apoyo incondicional.

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Fue durante un periplo por alta mar cuando la presentadora, de 50 años, se atrevió a practicar ski acuático pero parece que el resultado no fue lo esperado. Esta misma mañana, un día especialmente triste al coincidir con el cumpleaños de su marido Antonio, la humorista compartía con sus seguidores que había vuelto a correr, una actividad que había aparcado temporalmente por una lesión: "Hace tiempo que no corría porque haciendo ski acuático tuve una rotura de fibras", confesaba con mucha naturalidad.

Paz Padilla

Paz le quiso restar importancia al accidente que no había trascendido hasta ahora haciendo gala de su gran sentido del humor: "Es lo que tiene ser madurita, que hay cosas que una no lleva bien", comentaba frente a los comentarios de Anna que aseguraba que quiso 'copiarla'. La presentadora ha dado más detalles manifestando que fue un regalo que le hicieron y ella se "empeñó" en disfrutarlo este verano.

Eso sí, que nadie piense que ha cogido miedo a esta práctica acuática ya que promete seguir haciéndolo. Al margen de este suceso que afortunadamente no trascendió en ningún daño mayor, la praxis en la que realmente ha encontrado su hueco ha sido en la meditación: "Hago mi meditación por la mañana y por la noche", y es que tal y como ella misma desveló le ha ayudado enormemente a encontrar la calma tras la partida de Antonio, a quien echa enormemente de menos.

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