Shaila Dúrcal y su madre Rocío Dúrcal tenían una relación muy especial: la música, además del parecido físico, las unían aún más. Aunque derrocha positividad y optimismo, cuando Shaila Dúrcal recuerda la larga enfermedad de su madre se viene abajo. Y así ha ocurrido durante la entrevista que le ha hecho Bertín Osborne en ‘Mi casa es la tuya’.

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“Estaba con ella la primera vez que nos lo dijeron”, le contó a Betín. Shaila estaba miles de kilómetros de su madre, pero a pesar de eso sentía que algo le pasaba. “Desde México sabía que algo iba mal, aunque no sabía que era tema oncológico, ginecológico”, le contó.

“Le dije que estuviera tranquila que era como un catarro”, intentaba tranquilizarla. En cuanto se enteró, intentó estar todo el tiempo que pudo con ella. “Yo iba y venía y mi hermana se encargó de todo”.

Desde entonces, los tres hermanos formaron una piña. “Estuvimos juntos, pero mi padre se lo tomó de otra manera, aunque estaba hecho polvo en un rincón”, contó sobre el duro trance. Pudo despedirse ella, con calma. “Fue una despedida lenta pero pacífica”, concluyó.