María José Campanario ha reaparecido en público muy seria. El rictus de su rostro no era para menos. La odontóloga ha hecho frente a la última cita judicial que tenía pendiente después de demandar al reportero de 'Sálvame' José Antonio León.

Jesulín de Ubrique no ha querido dejar sola en este complejo trámite a su mujer y ha estado en todo momento arropándola. Este jueves 6 de junio llegaban juntos y puntuales a los juzgados de Arcos de la Frontera, en Cádiz, y sin ganas de hacer declaraciones.

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María José acudía en calidad de denunciante a testificar en el caso que lleva la demanda que interpuso contra el periodista del programa de Telecinco. Campanario denuncia haber sido víctima de "injurias y calumnias" por parte de José Antonio León. Asimismo, considera que se ha "vulnerado su derecho a la intimidad" el pasado julio al hablar de su fibromialgia.

El reportero también se ha personado en los juzgados y ha negado esas acusaciones, defendiendo que, como periodista, hizo uso de su derecho a informar. Asimismo, ha recordado que fue la odontóloga la primera en hablar de su enfermedad cuando comunicó que sufría fibromialgia.

A la salida de la vista, María José y Jesulín, más relajados, abandonaban los juzgados más sonrientes, pero tampoco han querido hacer declaraciones.

Se trata de la primera vez en meses que el matrimonio se muestra en público, y más unido que nunca. Asimismo, la Campanario vuelve a lucir una apariencia saludable después de haber superado su última crisis de fibromialgia.

Cabe recordar que la pareja se está viendo obligada a permanecer separada algunos días de la semana, debido al nuevo trabajo de la odontóloga. María José se desplaza un día a la semana hasta Lloret de Mar, localidad situada en la Costa Brava, donde trabaja en una clínica tres días a la semana.

Recientemente, con motivo de la final de la Copa del Rey de fútbol, que tuvo lugar en Sevilla, el exdiestro se dejó ver acompañado de su hija Julia, con quien mantiene una excelente sintonía.