Maite Galdeano y Cristian Suescun fueron los primeros expulsados de la noche pero la pena por la decisión de la audiencia se esfumó al conocer lo que había ocurrido en su ausencia. Fue el propio Jorge Javier Vázquez quien les informó que su casa había sufrido un robo: "Os han robado en casa, en el ático. Había dinero en efectivo, como 10.000 euros. Se llevaron el coche y todos los bolsos de Sofía".

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La cara de Maite y Cristian era un poema y es que llegaron a pensar que incluso el presentador estaba bromeando: "Me muero", fue lo primero que dijo la de Pamplona echándose la mano a la boca. Maite, visiblemente afectada, quiso saber si Sofía se encontraba bien y Jorge Javier no tuvo más remedio que explicarle que en el momento del robo la joven estaba disfrutando de unos días de vacaciones en Ibiza con Kiko Jiménez, un detalle que no gustó nada a su madre: "Mira que le dije que si se le ocurriese ir a ningún sitio".

Maite Galdeano

Para tranquilizarla, Sofía Suescun entró por teléfono para tranquilizar tanto a su madre como a su hermano y les envió un mensaje un tanto peculiar: "Ha sido bastante fuerte lo que ha pasado, pero estuvo Narciso (padre de Maite) presente en todo momento, ¿me entiendes lo que te estoy diciendo? Todos los muertos hicieron sus funciones, los gatos también, por tanto podéis estar tranquilos", les dijo.

Maite pareció entender todo a la perfección y eso la tranquilizó, incluso fue más allá: “Los bocadillos bien, ¿verdad?”, una desconcertante pregunta a la que Sofía respondió de manera afirmativa. Jorge Javier, que al igual que todos no conseguía entender absolutamente nada hizo gala de su sentido del humor y bromeó con la idea de que madre e hija hablaban de blanquear dinero: "Ya está corrupción de camino", dijo entre risas.