Kiko Matamoros concedía a Lecturas, en exclusiva, una entrevista a corazón abierto desde la cama de su habitación de hospital después de ser operado de un tumor en la vejiga. Afortunadamente, además de ser intervenido con éxito y de que los resultados de la biopsia hayan sido positivos, el colaborador reflexiona sobre lo que ha supuesto vivir esta durísima situación que.

Además de una enseñanza de vida, Matamoros ha tenido momentos conmovedores que han llegado tanto de su círculo de confianza. Aunque los que más le han reconciliado con la vida son los gestos que han venido de sus hijos, dada la relación tan compleja que mantiene con la mayoría de ellos, y de algunos compañeros de trabajo con los que la relación no es tan fluida.

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De estos últimos, quienes han emocionado al controvertido tertuliano han sido Chelo García Cortés, Belén Esteban y Mila Ximénez.

Tal como ha contado en el testimonio que ha ofrecido a nuestra revista, se sintió gratamente sorprendido por ver entrar a Chelo en su habitación del hospital Quirón de Pozuelo. "Chelo ha venido esta mañana. Se lo agradezco mucho. Ha venido con su mujer, Marta, y lo ha hecho en silla de ruedas", afirmaba. Cabe recordar que la tertuliana sufrió hace una semana una aparatosa caída por la que la han tenido que dar 28 puntos de sutura. Kiko, que ha retomado su trabajo como encargado del 'Club del espectador' este miércoles, ha contado que a la colaboradora "ha tenido una complicación de salud con lo de la herida".

Asimismo, contaba: "ha habido muchos compañeros de trabajo y amigos que les he dicho que no vengan". A pesar de sus deseos, sí que reconoce que le han "escrito mensajes y han estado muy cariñosos conmigo". Entre ellas, Belén y Mila, como ha relatado en directo. Un gesto especialmente significativo, pues con la de San Blas venía protagonizando durísimas broncas en plató, y con Ximénez ha pasado muchísimo tiempo de desencuentros, que los problemas de salud de Matamoros han ayudado a que limen asperezas.